MORELIA, Michoacán.- Además de la fuerte carga poética que era inevitable encontrar en Neruda, la película aborda el tema de la persecución a los artistas que resultan incómodos para el régimen.
Y aunque piensa que actualmente también se limita la libertad de expresión, Gael García considera que el arte se ha desligado de la política y que sería necesario volver a ella.
“Creo que el gran problema radica en que ahora estamos viviendo una época en que estamos fragmentados de alguna forma y estamos viviendo lo que los 90 y los 2000 gestó, y es que el arte o la creación tiene que estar completamente desligada de la parte política”, reflexionó el actor en entrevista.
El actor asegura que, en el afán de protegerse de la represión, la creación se ha desligado de la esfera pública. Sin embargo, esto puede ser engañoso, por lo que propone retomar lo necesario de aquellas épocas en las que la política jugaba un papel más importante en la vida de los artistas.
“(Hay que) complejizar los problemas que estamos viviendo, ya no con esas consignas antiguas, sino ahora revisitarlas, utilizar lo que nos sirve de aquello, cambiarlo, darle la vuelta. Y yo ahí siento una responsabilidad”, dijo el intérprete, quien piensa que en Neruda consiguieron retratar a los personajes sin ceñirse a ideologías.
El histrión destacó que la manera tan espontánea de trabajar que caracteriza al director del filme, Pablo Larraín, los retó a desarrollar su potencial como actores.
Además de incluir escenas que originalmente no estaban contempladas, se grabó material suficiente como para hacer una miniserie como se hizo con la cinta No (en la que Larraín y García realizaron su primera mancuerna), que contó con una versión extendida.
Gael García continuó ayer con su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) con una conferencia de prensa en la que se anunciaron adelantos del Festival Ambulante, cuyo tema para la próxima edición será la Justicia. (Fabiola Santiago/Agencia Reforma)