El obispo José María de la Torre Martín, pidió a los feligreses unirse en oración, para que nuestra Iglesia Diocesana, busque caminos de renovación, a fin de que haya más acercamiento de los cristianos a sus parroquias.

También, para que las autoridades gobiernen justamente, para que promuevan la paz y velen por la libertad religiosa, y el bienestar de sus pueblos, para fortalecer la fe de quienes luchan a favor de los más pequeños y pobres.

Y a los jóvenes los exhortó a participar en las diversas actividades de las parroquias y ser ejemplo a seguir, con un buen comportamiento.

Como el Papa Francisco, los llamó a desafiar la violencia que impera y golpea al mundo, y México no es la excepción.

Que esa violencia no los acobarde, y mucho menos los paralice, por el contrario, griten con su más potente voz, que quieren ser libres, que quieren ser hermanos, y que quieren vivir con libertad, construyendo un mundo nuevo, fraterno, solidario, que los deje crecer, soñar, crear y vivir unidos y en paz, como lo dejaron sentir en la reciente Jornada Mundial de la Juventud.

El Pastor les pidió que no dejen de soñar, de sonreír, de aplaudir, de abrazarse, de levantarse una y otra vez, y de crear los miles de puentes, que este mundo cerrado necesita; hay que tomar conciencia de que somos un solo pueblo y una sola familia guiados por la alegría y el amor.

Insistió en que su lucha no debe parar hasta lograr un mundo de paz y esperanza.

Los llamó a participar con júbilo en las fiestas en honor de la Virgen de la Asunción; que dejen descansar un rato el celular, el iPad o iPhone, y vayan a misa, tomen parte de las peregrinaciones, que se acerquen a Dios, ya que para todo hay tiempo.

Finalmente, los invitó a aprovechar estas vacaciones escolares para convivir con la familia, para hacer de lado los resentimientos que pudiera haber con los hermanos o con los papás.