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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 17-Jul.- El presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, aseguró que el Congreso está obligado a crear un nuevo modelo educativo, el cual, según el PRI y el PAN en el Senado, no implica la derogación de la reforma educativa.
Zambrano aseguró que es necesario un amplio debate sobre la educación básica en México para poder elevar su calidad, y advirtió que el interés de la educación debe estar por encima de los de las fuerzas políticas, sindicales o empresariales.
“En este año ha quedado de manifiesto que la reforma educativa en México es necesaria. Hay un consenso alrededor de ello. Ahora tenemos que mejorarla”, dijo el legislador federal.
El perredista celebró que en la Comisión Permanente hayan iniciado una serie de conversaciones con los dirigentes de la disidencia magisterial.
“De esta forma se demuestra que los cambios, en cualquier materia, pues quieren hacerse por la vía institucional”, señaló.
Tras afirmar que la postura del todo o nada no lleva a ninguna parte, el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, hizo un llamado al magisterio para que participe con ideas en el debate nacional sobre la construcción de un nuevo modelo educativo.
Sin embargo, señaló que la revisión que se llevará acabo en la Secretaría Educación Pública (SEP) sobre el modelo de evaluación docente no implica derogar la reforma.
Advirtió que la reforma educativa no está sujeta a negociación, pues la educación en México no puede ser rehén de intereses políticos o electorales.
“Es momento de separar los intereses de quienes pretenden derogar la reforma educativa con propósitos electorales para el 2018, atropellando el interés superior de los niños y jóvenes de México”, dijo.
Por su parte, el coordinador panista Fernando Herrera, aseguró que su bancada está en contra de que se dé marcha atrás a la reforma educativa.
“Estamos en contra de que se dé marcha atrás a la reforma educativa, pero abiertos a propuestas que permitan revisarla y encontrar una solución al conflicto magisterial”, dijo.
El coordinador de los panistas demandó al Gobierno federal no ceder ante las presiones de la CNTE, cuyos dirigentes insisten en la derogación de la reforma educativa y en obtener impunidad para quienes han incurrido en faltas administrativas, hechos violentos e irregularidades en materia fiscal.
Herrera culpó al Gobierno de llevar a cabo una mala implementación de la reforma educativa, sobre todo en la comunicación de sus contenidos.
“La mala política de comunicación del gobierno en la aplicación de la reforma ocasión un conflicto con el magisterio disidente”, acusó.