Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 21-Sep .- Alfonso Miranda, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), pidió a la Fiscalía General del Estado de Veracruz no sacar conclusiones adelantadas sobre el asesinato de dos sacerdotes en la entidad.
En entrevista con Grupo REFORMA, el vocero de la CEM pidió a las autoridades encargadas de la investigación que analizaran los hechos antes de dar un resultado de ésta.
“La Fiscalía maneja que convivieron con alcohol, sin embargo, los hechos hablan de que fueron maniatados, subidos a automóviles, que fueron llevados a un paraje aislado, que fueron torturados, golpeados, rafagueados en el cuerpo, en el rostro y además, hubo robo de dinero y de vehículos”, manifestó Miranda.
“Pedimos el esclarecimiento de los hechos, no que se adelanten conclusiones sin terminar las averiguaciones, las entrevistas, las indagatorias, ahorita se está adelantando cuando no se ha terminado la investigación”, dijo.
Ayer, en una gira de trabajo por Córdoba, el Fiscal Luis Ángel Bravo Contreras reveló la versión de que los curas Alejo Nabor Jiménez y José Alfredo Suárez conocían a sus victimarios y tomaron licor con ellos y que, por lo tanto, el asesinato no fue perpetrado por el crimen organizado.
Miranda aseguró que, aunque dejan la investigación en manos de las autoridades veracruzanas, la Conferencia resalta la manera en que fueron asesinados los presbísteros.
“Dejamos la investigación a quien le compete, lo único que resaltamos son los hechos ya conocidos y la inexcusable violencia y la evidencia de la tortura pensada, organizada y también aprovechada”, indicó el secretario general de la CEM.
“Fue una cuestión a todas luces pensada o de qué otra forma se habla de entrar a la parroquia, con o sin permiso y llevar a cabo toda esta serie de evidencias que no hablan de ningún tipo de convivencia entre amigos, que no hablan de ningún tipo de conclusión de una borrachera, hablan más bien de señales de toda una inteligencia que pretende matar, masacrar”, añadió.
El también obispo auxiliar de Monterrey desmintió la versión de la Fiscalía de que no fueran dos sacerdotes, sino un sacerdote y el sacristán de la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima de Poza Rica, los hombres que fueron encontrados el pasado lunes en el paraje llamado como la Curva del Diablo, ubicado entre Poza Rica y Papantla.
“Los dos eran dos sacerdotes, ese es el problema, que en un afán de investigación ni siquiera se llegue a una identificación correcta de las personas cuando ya se velaron a los dos sacerdotes y se siguen velando en sus respectivos pueblos, son dos sacerdotes”, criticó Miranda.
El representante de la Conferencia advirtió que estas manifestaciones de las autoridades los hacen analizar la situación con detenimiento.
“Nos da qué pensar que se emitan contra víctimas supuestas vinculaciones con alcohol y otras cosas, no podemos tampoco, teniendo ese antecedente, ni tragarnos lo que se dice hoy ni dejar de cuestionarlo”, precisó el sacerdote.
Miranda informó que el Papa envió ayer una carta a la CEM donde expresó las condolencias por la pérdida de Jiménez y Suárez.
“Mandó ayer una carta sentida de condolencias, donde expresaba su tristeza ante este inexcusable crimen, no existen escusas para atentar contra la vida humana, el Papa habla de una admisible violencia, claro que la condena”, señaló.
En los últimos cuatro años, subrayó el secretario de la CEM, 14 sacerdotes han sido asesinados en México, dos han sido desaparecidos, y un seminarista y un sacristán han sido ejecutados, lo que convierte al país en el primer lugar en América de sacerdotes asesinados.