Periscope, la nueva arma de civilidad

Itzel Vargas Rodríguez

Es un nuevo súper héroe de las calles. No es un pájaro ni un avión en los aires. Es una persona que aboga por el cumplimiento de la ley y de que los servicios públicos se estén llevando a cabo cabalmente. Es la función del City Manager.

Los ciudadanos estamos muy acostumbrados a quejarnos del Gobierno. El Gobierno por su parte, de justificar sus acciones con celo. Lo cierto es que existe una carencia en las calles, una vigilancia para ser más exactos, de que tanto el Gobierno cumpla con sus acciones y deberes, como de que la ciudadanía respete las leyes, y todo esto con la finalidad de vivir en un ambiente de armonía.

De ahí que para cubrir esa necesidad, surgió primero en Estados Unidos la figura del City Manager hace cerca de 100 años, que básicamente es una persona que no pertenece ni al gabinete ni a las secretarías o departamentos de un Gobierno, pero que está encargada de asumir funciones ejecutivas especificadas por un gobernante o alcalde. Pueden ser aspectos políticos, como lobby entre distintos niveles de gobierno, la formulación de programas o proyectos de apoyo, o de la vigilancia de que las acciones del gobierno se realicen cabalmente, y de que la ciudadanía respete y actúe conforme a la ley.

La primera figura del tipo en México, surgió en Tijuana en el 2002, y ha sido un puesto que desde su creación ha reivindicado servicios como el de la recolección de la basura, la repavimentación de las calles o la eficiencia de la seguridad pública.

Esta figura desde su formación en el país vecino, buscó atacar problemáticas del entorno de gobierno derivadas del clientelismo, amiguismo, recompensas o favores.

Pues bien, este nombramiento se volvió en un asunto sonado hace algunos días, porque en la Delegación Miguel Hidalgo, el City Manager del lugar se ha vuelto famoso y ha causado mucho revuelo. La razón es que él ha decidido grabar sus inspecciones en las calles y transmitirlas en vivo mediante la aplicación Periscope que es parte de la red social Twitter, con la que en tiempo real comparte la información de las personas que denuncian y las faltas que tanto funcionarios como ciudadanía están cometiendo.

Esto obviamente está teniendo muchas reacciones positivas y negativas en la sociedad. De entre quienes alaban el trabajo de Arne aus den Ruthen (el City Manager de la Delegación) y quienes se enojan porque se sienten exhibidos o ridiculizados.

La polémica del fin de semana se desató precisamente porque el Jefe de Oficina del Presidente fue exhibido mientras sus camionetas de seguridad obstruían una rampa de discapacitados. El funcionario de alto rango pronto pidió una disculpa pública por el hecho y además solicitó las multas correspondientes.

Iniciativas parecidas las ha protagonizado la sociedad civil, con acciones como Los Supercívicos que son precisamente personas que en la Ciudad de México graban a quienes no respetan los señalamientos básicos de tránsito o convivencia y han servido de escarmiento público y dura crítica social.

Cierto es que la reeducación que se necesita socialmente es pareja: para ciudadanos y gobierno y es muy loable que surjan iniciativas precisamente de estos dos entes, utilizando la tecnología para moderar el comportamiento en sociedad, la eficiencia de los servicios públicos y el respeto a las leyes, porque muchas veces se nos olvida, que por algo existen estas últimas.

Posiblemente sea positivo valorar la necesidad de una figura del tipo en cada municipio o incluso, estado.

itzelvargasrdz@gmail.com / @itzelvargasrdz