Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 11-Sep.- El Ejército, que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto ha recibido múltiples incentivos, tampoco se salvó del recorte presupuestal y recibiría 3.8 por ciento menos de recursos para 2017.
Las Fuerzas Armadas han sido pieza clave para el Gobierno federal en el apoyo a la seguridad pública y también muy solicitadas para el apoyo a la población civil en casos de desastre.
Aún con eso, el proyecto de Presupuesto de Egresos proyecta otorgar a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) 2.8 mil millones de pesos menos para el próximo año.
De acuerdo a la iniciativa entregada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso, al Ejército y la Fuerza Aérea les corresponderían 69.4 mil millones de pesos, después que en 2016 recibieron 72.2 mil millones.
El faltante de presupuesto equivale a lo que aproximadamente empleó para las Direcciones Generales de Industria Militar y de Fábricas de Vestuario y Equipo juntas.
Sólo la cuarta parte del dinero que les proyectan quitar a los militares los utilizaron en 2016 para echar a andar la justicia militar.
Con esos recursos faltantes la Sedena operaría la Dirección General de Ingenieros e incluso una Región Militar que abarca de dos a cuatro estados del país.
Fuentes de la Sedena auguraron que, de aprobarse el paquete fiscal tal como fue propuesto, habría un “panorama negro” en la modernización de equipos para el combate a la delincuencia organizada.
El recorte presupuestal impactó en el Ejército, pues el hecho se empató con los festejos de los 50 años del Plan DN-III, el que activa la milicia para apoyar a la población civil cuando hay contingencia por fenómenos naturales.
La Sedena arrastra el pago de la adquisición de un sistema de radares para la vigilancia y control del espacio aéreo nacional, la compra de aviones Casa C-295 configurados para transporte militar y de seis helicópteros Cougar EC-725 para operaciones de alto impacto, una de las cuales fue derribada por el crimen organizado en Jalisco en mayo de 2015.
También debe seguir pagando la aeronave de transporte estratégico para uso del Presidente Peña y la adquisición de activos para operaciones tácticas.
Otros rubros pendientes son para la adquisición de activos de entrenamiento para la Escuela Militar de Aviación, la compra de activos para operaciones aéreas de los Escuadrones Aéreos 201, 203 y 204 y de activos para actividades sustantivas de erradicación de cultivos ilícitos por aspersión.