Por J. Jesús López García

120. Patio de las JacarandasEl sitio donde actualmente se encuentra el Patio de las Jacarandas – inaugurado el 20 de abril de 2015 por el Presidente Enrique Peña Nieto y el Gobernador Carlos Lozano de la Torre- es un lugar de fuerte compromiso urbano y arquitectónico para la ciudad de Aguascalientes. Ubicado cerca del presidio que fue el origen sobre el que se inició el desarrollo de la Villa de la Asunción a un costado de la Catedral; el Patio, como se conoce coloquialmente a ésta nueva estructura de la localidad, ocupa el terreno donde se localizaba el Portal de Jesús construido en el siglo XVIII y en uso hasta el siglo XIX cuando fue demolido.

Tiempo después el predio fue utilizado para fincar en él edificios particulares, siendo el anterior al actual jardín el que la población recuerda, si bien la última apariencia del conjunto fue producto de una <<remodelación>> con aires coloniales un poco dudosos en los años ochenta y noventa borrando los rasgos Déco originales del inmueble diseñado y construido por el arquitecto Francisco Aguayo Mora a mediados del siglo XX.

Con ocasión del centésimo aniversario de la Soberana Convención Revolucionaria de 1914 la Plaza de la Patria experimentó una intervención que incluyó un cambio en los pavimentos, en la disposición de los arriates, integración de bancas de madera modificaciones varias, sin embargo la obra de mayor calado en la percepción del sitio se reservó para el Patio de las Jacarandas. Cabe hacer mención que las jacarandas no son árboles de la región y que las que observamos en la plaza principal de Aguascalientes fueron introducidas apenas en el siglo XX, pues la explanada lució casi siempre sin vegetación, siendo un solar de planta cuadrada al que sólo en los inicios del siglo XIX se le erigió la columna que actualmente es acompañada de la exedra y de la fuente dedicada al músico Manuel M. Ponce, ambas obras de la autoría del arquitecto Roberto Álvarez Espinosa realizadas en los años cuarenta del siglo pasado; las jacarandas, sin embargo, son una afortunada nota de color y sombra que han ido ganando espacio en el recuerdo del lugar.

Aprovechando precisamente la grata presencia de estos árboles y con la demolición de los edificios que colindaban por el poniente con el Teatro Morelos -epicentro de la Convención de 1914- para darle al inmueble la connotación de un monumento exento de elementos ajenos construidos en sus costados, se realizó un proyecto con una plástica ligera que acompañando al teatro, al mismo tiempo se percibe liberado y ofrece al mismo tiempo un lugar para el descanso de los paseantes.

Lo anterior fue una apuesta audaz pues la imagen de esa porción de la ciudad fue modificada de manera importante, a pesar de ello, la ocupación del sitio por los habitantes acaliteños que le visitan ha sido profusa pues por las características de nuestro clima es claro que toda sombra favorece la permanencia agradable en un enclave del centro de la ciudad donde con fines de representación cívica hace alrededor de treinta años la explanada a la que es aledaño el Patio, fue recortada por mitad dejando un gran espacio pavimentado que empezaba a manifestar alguna ocupación continua hasta muy avanzada la tarde cuando las sombras de los edificios ubicados en su flanco poniente ofrecían en una tregua de frescura a quien pasaba por ahí.

Con el Patio de las Jacarandas se ofrece al transeúnte un remanso de descanso y sombra con un ambiente amable y lúdico, cuya greca de apariencia pétrea que alude al Portal de Jesús, complementado con la estructura metálica también dispuesta con una planta en herradura cercando las jacarandas -que dan nombre al conjunto- y propiciando sombras de proyección irregular similares a las que dará el follaje de los árboles que aún son pequeños.

La cubierta metálica fue realizada con la colaboración del artista holandés afincado en México Jan Hendrix cuya experiencia en diseño impreso como la serigrafía o el esmalte, le han dado una interesante autoridad en disponer para el espacio construido las huellas de los patrones que el maestro retoma de la naturaleza para acompañar obras arquitectónicas. Hendrix ha hecho mancuerna con arquitectos renombrados como Enrique Norten y Bernardo Gómez Pimienta y ahora colaborando con los profesionistas locales que diseñaron el claustro.

Trabajos similares se aprecian en el portafolios de Hendrix, lo que da cuenta que el Patio de las Jacarandas habla de un momento específico de Aguascalientes y de nuestra arquitectura: sólo recordemos el tezontle rojo que a la mitad del siglo pasado se impuso a la fachada del Palacio de Gobierno, representando esa acción la alineación del inmueble a un carácter nacional que denotara unidad ya que es el mismo material de muchos edificios que circundan el Zócalo de la ciudad de México, entre ellos el Palacio Nacional.

Esta vez más que unidad, el mensaje es la afinidad que espacios como el Patio de las Jacarandas muestran por la ocupación libre que hacen desde su heterogeneidad, los habitantes de nuestra ciudad.