Para finales de octubre, México vivió un fenómeno natural que puso en alerta máxima a prácticamente todo el Pacífico.
“Patricia” amenazaba con llegar con la fuerza del peor huracán registrado en la historia del mundo en la costa Oeste. Los servicios de emergencia y protección civil se activaron para resguardar a la población, prevenir así decesos, pérdidas o heridos.
Las autoridades actuaron con prontitud y gracias a la excelente coordinación entre la ciudadanía y el gobierno, se pudo salir con saldo blanco.
La pregunta aquí es, ¿y los animales no humanos?, los protocolos de contingencia están hechos para salvaguardar a los individuos, pero dejan de lado a todos aquellos animales que pueden ser desde una compañía para la familia, hasta el sustento de un hogar.
Afectaciones hubo, y severas, en varias localidades de la costa sur de Jalisco familias perdieron todo. Afortunadamente, la conciencia de cuidado a los animales cobró gran relevancia en esta ocasión. Incluso de manera insólita, los albergues de resguardo para humanos comenzaron a aceptar a las familias con sus animales de compañía, bajo una instrucción directa del Gobierno Federal.
Una coalición nacional que agrupó a distintas organizaciones de protección animal del país surgió de manera casi inmediata para comenzar a recabar víveres, organizar grupos de ayuda para los animales y buscar enfocar la atención necesaria a los otros afectados.
Como es de esperarse, las historias increíbles comienzas a surgir después de la tempestad, una familia en Máscota, Jalisco narró cómo su perra quien recién acababa de dar a luz, en cuanto comenzó a sentir que algo andaba mal, tomó a sus cachorros y los llevo a un lugar seguro para después volver para alertar a su familia humana, logrando así que todos, incluidos sus cachorros, salieran bien librados del desbordamiento del río.
Sin duda, este tipo de fenómenos son un referente ante futuras catástrofes.
La recomendación es siempre tener un plan de contingencia que incluya a nuestros animales, es importante mantener siempre juntos carnets de vacunación, información importante de su salud así como tenerlos identificados con una placa con los datos básicos como nombre, teléfono, nombre del propietario, etc.
Un aplauso a la gran cooperación y coordinación de todos que hicieron que este gran huracán no pasará de un simple susto.

El adoptable de la semana
Agatha es una pequeña perrita de color blanco con manchas cafés que fue rescatada después de pasar un par de días fuera de una oficina de gobierno luego de ser atropellada. Es muy, pero muy juguetona y cariñosa. Una gran opción para crecer la familia de cuatro patas.
Adóptala en www.amigosproanimal.org o este domingo en H-E-B de 5 a 7pm.