Un hombre que abusó sexualmente de su propia hija, de tan sólo 3 años de edad, recibió una ejemplar sentencia al concluir el proceso penal al que fue sometido.
El titular del Juzgado Mixto de Primera Instancia del Tercer Partido Judicial, con sede en el municipio de Pabellón de Arteaga, lo sentenció a 18 años de prisión al ser encontrado culpable del delito de violación equiparada.
Se trata de Alberto, quien actualmente se encuentra recluido en el Cereso para Varones “Aguascalientes”.
Fue en el mes de abril del 2015, cuando la mamá de una niña de apenas 3 años de edad, descubrió que su hija era víctima de agresiones sexuales.
Al momento en que se disponía a meterla a bañar, la mujer detectó que su hija tenía una marca visible en el cuello.
Al cuestionar a su hija sobre dicha marca, la niña le respondió que se la había provocado su papá cuando ambos estaban jugando.
Cuando la mujer interrogó a su hija sobre el tipo de juegos que hacía con su papá, la inocente niña comenzó a narrarle lo que su progenitor le hacía.
En ese momento, la mujer decidió llevar a su hija con un médico, quien le comentó que las marcas que presentaba la pequeñita podrían ser producidas por un contacto físico.
La molesta mujer acudió a la Agencia del Ministerio Público Especial en Delitos Sexuales e Intra-Familiares, donde se inició una averiguación previa.
Durante las investigaciones realizadas por agentes del Grupo Avante de la PME, se estableció que Alberto estaba separado de su pareja, con quien había llegado a un acuerdo de ver a su hija en ciertos días.
Incluso, se descubrió que el motivo de la separación, fue porque la esposa había presentado otra denuncia penal en contra de Alberto, por el delito de atentados al pudor en agravio de la niña.