La ley establece la distribución a partes iguales de las candidaturas entre los géneros masculino y femenino, lo que supondría que es más que suficiente para que se cumpla, sin embargo el Instituto Nacional Electoral (INE) fue más allá, al acordar una serie de normas que deben aplicarse para el registro de postulantes en las elecciones locales que tendrán lugar el próximo 5 de junio.

Los organismos públicos locales electorales (que en Aguascalientes sigue ostentándose como “Instituto Estatal Electoral”), deberán atender “los criterios generales a efecto de garantizar el cumplimiento al principio de paridad de género en la postulación de candidaturas para todos los cargos de elección popular a nivel local”.

De los diez puntos determinados, destacan el 2, 4 y 6, al citar en el 2 que en caso de fórmulas de candidaturas independientes y sólo para aquellos cargos que no se registren por planillas o por lista, cuando el propietario sea del género masculino, el suplente podrá ser de cualquier género, “pero si la propietaria fuera del género femenino su suplente deberá ser del mismo género”.

El 4 menciona que cuando sea impar el número total de candidaturas postuladas por algún partido político, coalición o candidatura independiente – éstos últimos únicamente por lo que hace a planillas para Ayuntamientos -, “el número mayoritario deberá corresponder al género femenino”.

En relación a las planillas para ayuntamientos y alcaldías de la ciudad de México – con excepción de las candidaturas independientes – así como de las listas de representación proporcional, salvo el caso de diputaciones en una sola circunscripción, el 50% deberán estar encabezadas por mujeres y el otro 50% por hombres. “Si el número de circunscripciones o municipios es impar, el género mayoritario que encabece las listas o planillas deberá ser femenino”.

En el documento que distribuyó el INE no informa, comenta o aclara los motivos que tuvo el Consejo General para ese tipo de acuerdos, ya que incluso, para no dejar lugar a dudas, destaca con letras obscuras los renglones que se refieren a la preponderancia del género femenino.

En los tiempos actuales es de la mayor importancia eliminar la preeminencia de uno de los dos géneros, ya que uno y otro tienen los mismos derechos, obligaciones y oportunidades, por lo que no cabe regresar al favoritismo de uno de ellos, por pequeña que sea la inclinación o apenas perceptible.

En términos generales el feminismo es la lucha por la igualdad de las mujeres y los varones, teniendo en cuenta que ambos forman el género humano, con lo que se elimina la subordinación de uno sobre el otro, en tanto, el concepto de machismo que ha prevalecido por siglos en prácticamente todos los pueblos, la Real Academia Española la precisa como “actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres”.

El propósito de que en la fórmula donde una mujer sea la titular y lleve obligadamente como suplente a otra mujer tiene su origen en lo ocurrido al comenzar los trabajos de la Cámara de Diputados, correspondiente a la LXI Legislatura, (septiembre de 2009), cuando 8 diputadas pidieron licencia para dejar su lugar a los varones suplentes (4 de Partido Verde Ecologista, 2 del Partido Revolucionario Institucional, una del Partido de la Revolución Democrática y una del Partido del Trabajo), conociéndose como las “Juanitas”, en alusión a Rafael Acosta alias “Juanito”, postulado como jefe delegacional de Iztapalapa, DF, que prometió dejar su lugar a Clara Brugada, lo que a final de cuentas no cumplió.

Desde entonces se ha buscado que a nivel nacional y local se evite ese tipo de acuerdos y que ahora el INE fue más lejos al imponer la prevalencia femenina en varios aspectos, cuando debería haber igualdad de circunstancias, lo que no hace en los requisitos 2, 4 y 6.

LABERINTO LEGAL

Espectacular y emotivo pero no por ello deja de ser inquietante el anuncio que hizo el presidente municipal, Juan Antonio Martín del Campo, al marginar al “Patronato de Fomento de Futbol de Aguascalientes” sobre los derechos y manejo del Estadio Victoria para, presuntamente, entregarlo al Club de Futbol Necaxa.

Por el comunicado que envió el licenciado Rubén Darío Moreno Vázquez, a nombre de la directiva del Patronato, se intuye su desacuerdo con esa medida, lo que podría llevar a un litigio que rebase a esta administración teniendo en cuenta que existe un acuerdo aprobado por el Cabildo y las autoridades municipales que estaban en ejercicio en 2001.

Cuando existen documentos suscritos ante un notario público y debidamente protocolizados no se pueden romper de manera unilateral, aun cuando se tenga algo injusto para una de las partes. El procedimiento sería solicitar ante un juez que se valore lo acordado y en base a una sentencia sea reformado o anulado.

Martín del Campo afirmó que el gobierno municipal regulariza la operación del inmueble, obligándose el Necaxa “a otorgar cuando menos seis becas al 100% anual a alumnos destacados en las escuelas municipales de iniciación deportiva en las edades entre cuatro y 12 años”, además de cubrir los impuestos, derechos o cualquier otro pago al municipio por hacer uso del Estadio, en lo que estuvo de acuerdo el representante de la directiva, Luis Torres Septién.

Según el secretario del Ayuntamiento, Manuel Cortina Reynoso, lo que se hace está sustentado en una estrategia jurídica que contó con la aprobación del Patronato, lo que más tarde dejó en entredicho Moreno Vázquez. Cortina reiteró que “no puede tratarse de una decisión unilateral del Ayuntamiento, toda vez que desde el inicio del proyecto han estado involucradas las tres partes”.

De lo que se comentó Con Usted el miércoles 10 del presente mes, destaca que la razón de ser del “Patronato de Fomento de Futbol de Aguascalientes, Asociación Civil”, es la “construcción, comercialización y promoción de un nuevo estadio de futbol en la ciudad de Aguascalientes, con los recursos que se lleguen a obtener a través de éstas y las diversas actividades a que se refiere esta cláusula”, lo cual aparece en la Carta Compromiso firmada en 2001 por las autoridades municipales y directivos del Necaxa y la agrupación civil.

Cuando se menciona que uno de los objetivos es la “construcción, comercialización y promoción de un nuevo estadio”, se entiende que el Patronato se encargaría de llevar a cabo la edificación a cambio de la explotación comercial por 50 años, como lo hace el gobierno federal con el sector privado para que construya carreteras de cuota en el país dejándole el usufructo por cierta cantidad de años.

Es posible dar por terminado el citado convenio si todos están conformes, pero si el Patronato hace público su rechazo significa que está dispuesto a pelear en los tribunales lo que a su derecho convenga, lo que de ser así metería en un enredo al gobierno de la ciudad, que podría tener el apoyo de algunos sectores por considerar que le asiste la razón, pero tratándose de cuestiones legales no entran soporte alguno. Los particulares que participaron en esa sociedad podrían ceder si reciben una indemnización, que seguramente no es cualquier cosa, por lo que todo apunta a que la “fiesta” apenas empieza.

En el último año de esta administración y en pleno proceso electoral ¿qué necesitad hay de abrir un frente? que se sabe cómo empieza, pero no cómo termina.