Jesús Eduardo Martín Jáuregui

Epígrafe

Siempre había tenido ganas de utilizar la palabra “pamplinas”, desde que la aprendí en labios del villano Fanfarrón que hacía la vida de cuadritos al héroe pelirrojo Cachirulo en el Teatro Fantástico de Enrique Alonso, en el programa que mas gustaba a los niños, a los papás de los niños y a los papás de los papás de los niños. Ahora en edad y condición de ser papá de los papás de los niños al fin se me concedió. Escribo “pamplinas” porque afirmo que estamos todavía muy lejos de una paridad real.

En el marco de la conmemoración del 88° aniversario del reconocimiento del derecho a votar a las mujeres mexicanas, la invitación de la Directora del Instituto Aguascalentense de las Mujeres me comprometió a decir unas mas hilvanadas palabras en el Palacio Legislativo ante la presencia de distinguidas personalidades, particularmente mujeres destacadas del Poder Judicial, del Poder Legislativo, del Poder Ejecutivo y de diferentes instituciones públicas y privadas. Algunas ocurrencias las desarrollo adelante gracias a la hospitalidad de El Heraldo.

Apenas en estos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación habrá de tener dos vacantes por el término de la función de los ministros Juan N. Silva y María Olga del Carmen Sánchez Cordero de García Villegas (así se pone ella, juntando los dos apellidos de su padre y los dos de su marido). Las especulaciones respecto de la sucesión y de los sucesores ocupaban páginas con editoriales sesudos hasta que el ministro Arturo Zaldívar Lelo…de Larrea tuvo la ocurrencia (muy probablemente teledirigida) de hacer público un proyecto de su ponencia en el sentido de considerar que no es punible el consumo de la mariguana para efectos lúdicos. La discusión del tema mariguana tendrá ocupados unos días a los escribidores y lectores interesados en la Corte, aliviando presión al Presidente de la República que tendrá que armar las ternas de las cuales el Senado elegirá a los próximos. Nada cuesta pensar, haciéndole al mal pensado, que la ponencia de Lelo tiene por finalidad distraer de un tema relevante con otro relativamente irrelevante si no fuera por el dinero y las vidas que ha costado, mientras países europeos, iberoamericanos y varios estados de la Unión Americana ya han despenalizado el consumo de la cannabis. Por cierto. algunos mal pensados ¡háganme el favor! andan diciendo por allí que lo de la casi-captura del Sr. Don Chapo (y le menciono con respeto como diría Quevedo, uno nunca sabe) y sus supuestas heridas son también un distractor para que no nos enfoquemos en el arranque de las sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington, que tratará cuatro temas delicados en relación con México, para que no paremos mientes en que EE.UU. nos embargó parte de la ayuda al Plan Mérida que’s que por no respetar los Dhs y finalmente para que olvidemos que los relatores de la ONU ya nos traen de ojeriza levantándonos falsos testiciertos respecto de la práctica generalizada de la tortura.

La todavía ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero de García Villegas, como se pone ella, ha exhortado a que, tendiendo a la paridad de género a que el gobierno mexicano se haya constreñido por diversos tratados internacionales que ha suscrito, se propongan ternas de mujeres para que lleguen dos ministras a la Suprema Corte, con lo que sumarían 3 todavía muy desproporcionado frente a 8 ministros.

En estos días en la Comisión en la que trabajo, o en la que me pagan (por dar gusto a algunos medios de comunicación) un grupo importante de personas, mujeres y hombres, presentaron una queja en contra del Patronato de la Feria Nacional de San Marcos, por considerar que la convocatoria emitida para la elección de “reina de la feria”, es un instrumento sexista, discriminador, que tiende a prolongar estereotipos de una mujer “adorno”, y que no se justifica que a estas alturas se pidan requisitos tales como un mínimo de estatura, un mínimo y máximo de edad, no estar embarazada, no haber tenido hijos, no estar casada ni haberlo estado nunca y tener una personalidad armónica y agradable. Los quejosos sustentan con argumentos interesantes sus consideraciones y solicitan que se dicten medidas para evitar que se siga adelante con la elección de reina. Una vez que los quejosos procedan a ratificar su queja, para lo cual ya fueron citados, se procederá a dictaminar con respecto a su petición. No se seguirá de oficio por considerar que las violaciones supuestas no son de imposible reparación y no tienen una gravedad extrema. La verdad no habíamos pensado mis compañeros de trabajo y yo, que el proceso tradicional de elección de reina de una feria también tradicional pudiese configurar violaciones de DHs pero el asunto se ha presentado y se desahogará con toda diligencia como cualquier otro.

También en estos días recibí una agradable invitación para asistir a la celebración del 28° aniversario de la primera logia masónica femenina de Aguascalientes, una ceremonia impresionante plagada de simbolismos que ratifica la vigencia de una agrupación que ha luchado durante siglos por los valores del liberalismo y la superación de sus integrantes y de su país. Resultó sorprendente conocer que hasta hace relativamente corto tiempo se reconoció la posibilidad de la existencia de logias cuyos integrantes fueran exclusivamente mujeres y que toca a una distinguida mexicana el honor de haberlo logrado. El acto fue la ratificación de una larga historia de luchas por la libertad en todas sus vertientes, del sentimiento patriótico y de la hermandad entre sus miembras (¿se dirá así?). Me sorprendió sin embargo que las intervenciones de algunos varones invitados plantearan el reconocimiento al trabajo de las mujeres en un tono no de igualdad sino de cierta perspectiva que, no me atrevo a calificarlo, pero que recuerda la epístola de Melchor Ocampo.

Ayer, en la celebración en el Congreso, mencionaba esos tres hechos con la sorpresa de que se siga discutiendo si convendrá que la Corte tenga mas mujeres entre sus integrantes, con la admiración de que un proceso aparentemente neutro como la elección de la reina de una feria tradicional y con la experiencia de que se sigan utilizando conceptos “machistas” para reconocer el esfuerzo femenino. La igualdad, la paridad, la equidad siguen siendo “pamplinas”, pero con la convicción de que estamos en el camino correcto. Falta mucho trabajo para superar los atavismos de una cultura que durante siglos ha preterido a la mujer.

Enhorabuena al Instituto Aguascalentense de las Mujeres y a su directora Paty Ramírez de Lara, con la ratificación del compromiso de seguir luchando juntos.

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