La tarde soleada y las sonrisas al por mayor, enmarcaron el momento.
María Guadalupe López Salazar y Miguel Agustín Salado Jáuregui, junto a Lourdes Margarita Villanueva Díaz y Juan Antonio de la Cruz Espinosa arribaban alegremente al templo del Encino, dichosos de entregar en el altar del Cristo Negro a sus hijos, Felipe Andrés y Areli Alejandra, respectivamente.
La fecha llegó y el evento religioso fue inundado de frescura y vivacidad gracias a las hermosas damas que, ataviadas en vestidos azul de diversos modelos, captaron la atención de los asistentes, haciendo un juego perfecto con el hermoso vestido que lució Areli Alejandra para el día más importante de su vida. Entre sus manos, un exquisito ramo de rosas la acompañó con la encomienda de ofrendar a la Virgen su encomienda femenina en el nuevo hogar.
Los padrinos de velación, Rebeca Villanueva Díaz y Enrique Proa Román, testificaron la alianza de amor, siendo ellos mismos ejemplo de unión para la nueva pareja de esposos.
La nueva vida como marido y mujer comenzó para los jóvenes con un espléndido brindis en el salón La Lucerna y la historia se seguirá escribiendo con las aventuras que les esperan en Costa Rica, donde disfrutarán su luna de miel.