Para meditar frente al mar

Cerca del atardecer, algunos pescadores arrastran sus lanchas para asegurarlas a la arena mientras los últimos rayos del sol iluminan de dorado todo el mar. La silueta de la marchanta que ofrece collares y sombreros a los extraños se incrusta en el horizonte.
La armonía de los pobladores con la naturaleza es tal que el viajero citadino queda maravillado con este paraje llamado Chacala.
Localizado entre San Blas y Punta de Mita, a 90 kilómetros de Tepic, aquí la atmósfera serena domina a quienes están la playa, ya sea en un camastro o una hamaca, degustando un delicioso pescado zarandeado bajo las palapas o alguna refrescante bebida (el agua de coco es imprescindible).
Sólo hay que tener cuidado de que ninguna urraca, pelícano, gaviota o garza quiera sumarse como comensal.
La playa se conecta con el pueblo por medio de un andador que lleva a Avenida Chacalilla, donde se encuentran las tiendas de artesanías, algunas galerías de arte y los restaurantes.
Al caminar por las angostas calles, es fácil toparse con más de un lugareño, todos se muestran siempre amables con los visitantes y no dudan en contar algunos detalles de la historia del lugar.
Chacala fue descubierto en 1524 por el capitán Francisco de Cortés de San Buenaventura. Durante los siglos 16 y 17, sus playas recibieron piratas ingleses y holandeses, incluso el evangelizador Padre Kino partió a varias de sus misiones desde esta costa.
Un nuevo hogar
Quizá por su sencillo y relajado ritmo de vida, hay varios viajeros que se convirtieron en residentes de Chacala, tal es el caso de Laura Del Valle.
Llegó a esta región hace más de 30 años para servir como doctora, con el paso del tiempo se dio cuenta que la Riviera Nayarit comenzaba a ganar adeptos, especialmente turistas de Estados Unidos, quienes buscaban un sitio donde alejarse de su vida cotidiana.
Con ello en mente, fundó Mar de Jade, un centro de yoga, retiros, bienestar y descanso. Se encuentra en el sur de la playa de Chacala, construido sobre la ladera de una montaña, que permite a este espacio conjuntar el mar y la arena con un entorno selvático.
El lugar cuenta con tres salones en los que se ofrecen varias veces al año cursos especializados de yoga y meditación.
Así que si lo que se desea es desconectarse de cualquier preocupación, alimentar el espíritu o simplemente tomar el sol, lejos del típico centro vacacional, Chacala resulta ideal.
Otro secretito
Al visitar Chacala, la Oficina de Visitantes y Convenciones de la Riviera Nayarit recomienda darse una vuelta por la zona arqueológica de Altavista, que se encuentra a aproximadamente 30 minutos en auto de este poblado.
En esta área, a orillas de un arroyo, se conservan más de 56 petroglifos, cuya antigüedad no ha sido determinada con exactitud, pero que en la actualidad, además de su valor histórico, constituyen un sitio sagrado a donde los huicholes acuden para dejar sus ofrendas y realizar ceremonias. Cabe señalar que el INAH en su página web no tiene registro de esta zona.

Guía práctica
Cómo llegar
Desde la CDMX, Aeroméxico, Interjet, VivaAerobus y Volaris vuelan directo a Puerto Vallarta. De ahí, Chacala está a 95 kilómetros que en auto se recorren en alrededor de hora y media.
Desde Monterrey, VivaAerobus y Volaris vuelan directo a Puerto Vallarta. De ahí, Chacala está a 95 kilómetros que en auto se recorren en alrededor de hora y media.
Desde Guadalajara, Chacala se encuentra a 250 kilómetros, que en auto se recorren en tres horas y media, se trata de una de las playas más cercanas a la capital tapatía.

Dónde dormir
Mar de Jade también cuenta con 42 lindas habitaciones, desde 2 mil 200 pesos por noche en ocupación doble. Incluye desayuno.

Sabías que…
El video de la canción “Un par de lugares” de Café Tacvba se grabó en Chacala.

Más información
www.rivieranayarit.com.mx
www.mardejade.com