Noe García Gómez

Esta semana se publicó una estremecedora revelación financiera mundial, que salpica a personajes mexicanos, algunos de ellos ligados a los distintos sectores de la clase política mexicana; la revelación periodística llamada PanamaPapers (papeles de panamá).

La investigación coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ)  consistió en procesar, sistematizar y analizar millones de documentos de bancos establecidos en este país centroamericano de empresas y millonarios, revelando un intríngulis y los mecanismos usados por muchos poderosos para esconder riquezas, evadir impuestos y no explicar el origen de los recursos. Panamá se ha especializado, entre otras cosas, en proveer servicios financieros “offshore”, extraterritoriales, a clientes que no residen habitualmente en el país.

Especialistas e investigadores coinciden que la evasión fiscal en países en desarrollo contribuye a la generación de desigualdad y la pobreza como es la investigación realizada en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias que gira en torno del tema de la movilidad social –ascenso y descenso de clases–. Y que es fundamental que el Estado garantice el acceso a salud y educación de calidad, así como una pensión mínima. Esto permitirá que los individuos puedan participar competitivamente en el mercado laboral formal, siendo empleados o emprendedores exitosos. Sin embargo, esto es imposible si los que más tienen no contribuyen con el pago de sus obligaciones fiscales.

Thomas Piketty, escritor del libro El capital en el siglo XXI, desarrolla el tema del incremento de la concentración de la riqueza que se ha dado en todo el orbe a partir de finales de 1970. Respecto de este escándalo, el francés declaró que la “opacidad financiera es uno de los principales impulsores del aumento de la desigualdad global. Permite a los grupos de riqueza superiores pagar tasas de impuestos insignificantes, mientras que el resto de nosotros pagamos grandes impuestos para financiar los bienes y servicios (educación, salud, infraestructuras) que son indispensables para el proceso de desarrollo”.

Stuar Yikona investigador del banco mundial dice que “Las pérdidas causadas por la corrupción y la evasión tributaria son poderosos ejemplos de cómo las actividades criminales pueden tener potencialmente enormes efectos negativos sobre el desarrollo económico.” Además de que “El dinero obtenido ilícitamente no se gasta en inversiones productivas que puedan tener un efecto multiplicador en la economía y beneficiar a la gran mayoría de la población, en lugar de solo a unos pocos elegidos.” Una de las exigencias de su tesis es “La importancia de que los países en desarrollo adopten, para su propio beneficio, regímenes jurídicos e instituciones debidamente adaptados para ir en busca del dinero sucio. Los regímenes deben reflejar los contextos políticos, económicos y sociales locales.”

En lo que atañe a México se han conocido al menos 30 nombres de empresarios, políticos, narcotraficantes, figuras del espectáculo y deporte, algunos de ellos son:

Rafael Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara; Carlos Hank Rhon, empresario de casas de apuestas y excandidato a gobernador de Baja California por el PRI; Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, Banco Azteca y Fundación Azteca; Alfonso de Angoitia vicepresidente ejecutivo de Televisa; Juan Armando Hinojosa Cantú, conocido como el “constructor estrella” del Presidente Enrique Peña Nieto, el propietario de Grupo Higa ocultó 100 millones de dólares en los llamados “paraísos fiscales” es el empresario vinculado al escándalo de la Casa Blanca; Ramiro García Cantu, empresario de Tamaulipas; Guillermo Cañedo White ex-ejecutivo de Televisa y ex-vicepresidente de la Concacaf; Omar Yunes Márquez, hijo del diputado del PAN y candidato al gobierno de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares; Emilio Lozoya, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex); Óscar Fernando Trujano Sandoval, empleado del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Además de las empresas farmacéuticas Nandro y Marzam que le venden medicinas al IMSS.

Estos  son los nombres de los implicados en algo que podría llevar a delitos como el lavado de dinero y una enorme evasión de impuestos; lo que es increíble la cantidad de dinero que estos personajes era capaces de mover en una parte de lo que hoy salió a la luz.

Todo lo anterior nos obliga a reflexionar sobre los problemas de concentración de la riqueza, de evasión fiscal y fortalecer las cuestiones fiscalmente, empezando por despolitizar estas áreas, y facilitar la compleja forma de pagar impuestos, además de que paralelamente se trasparente el uso que se le da a los recursos públicos. Con lo anterior se comenzará a revertir, a través de una buena política social, la pobreza y desigualdad en nuestro país.

Twitter: @noeg2