Rodolfo G. Zubieta
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 6-Jul .- Con una mezcla de humor negro y thriller, la obra I.D.I.O.T.A., del español Jordi Casanovas, enamoró a las casi 450 personas que asistieron a su estreno la noche del martes, en el Teatro Manolo Fábregas.
Este viaje lleno de tensión, adrenalina, carcajadas, sobresaltos y mucha reflexión en torno a los dramáticos problemas que el mexicano vive actualmente, desembocó en una ovación de pie del público.
Durante casi dos minutos, los presentes aplaudieron la entrega sobre el escenario de Jesús Ochoa e Itatí Cantoral, quienes exhiben matices que van de la comedia al drama, y de la tragedia al suspenso.
La trama de la puesta es directa: en una sociedad maniatada por la corrupción, la pobreza, la falta de oportunidades, la violencia y la inseguridad, ¿hasta dónde podría llegar un hombre con tal de conseguir dinero?
A lo largo de 70 minutos, el público fue testigo del encuentro entre un hombre desempleado (Ochoa) y una misteriosa científica (Cantoral).
La cita fortuita entre ambos, dentro de un pequeño cuarto con paredes blancas retráctiles, pantallas gigantes y cámaras de seguridad, sirve como escenario de un juego del gato y el ratón.
Desde que arranca el montaje, dirigido por Jaime Matarredona y Nelson Valente, el espectador se sumerge en un sádico experimento mental que muestra su verdadera intención conforme avanza el tiempo.
El hombre, dicharachero, distraído y coqueto, se enfrenta a una mujer sombría, meticulosa en su hablar y maquiavélica en sus intenciones, lo que en un inicio los presenta como una pareja sumamente atractiva.
El objetivo del personaje de Ochoa es conseguir una cuantiosa suma de dinero para limpiar su nombre y pagar todas sus deudas, mientras que el de Itatí sirve a un terrible fin político, económico y empresarial.
I.D.I.O.T.A., producida por Morris Gilbert, ofrece funciones de jueves a domingo y estará en cartelera por tiempo limitado.