En el ciclismo de competencia hay uno o dos que se convierten en “liebres” del equipo, que se encargan de provocar las escapadas para que de atrás venga el que está previsto para ganar o disputar los primeros lugares. Aunque es el menos visible para los aficionados y por lo mismo no se lleva el aplauso, la fortaleza de sus piernas es de vital importancia, ya que por varios kilómetros debe persistir en el jaloneo hasta hacer que “revienten” algunos de los que fueron en su persecución, con lo que deja el terreno listo para que sus compañeros rematen.
Guardadas las proporciones es algo similar en el terreno político y más cuando se trata de candidaturas, en que surgen nombres que reciben toda clase de adjetivos por suponerse que no tienen ningún derecho de figurar, aunque en ese ínter llega a pensar que bien podría hacerse del lugar, pero está predestinado para que prepare el campo y es a lo que debe circunscribirse.
Después de que terminó su gestión como presidente municipal de Aguascalientes, Martín Alfredo Reyes Velázquez inició una campaña para ser el abanderado del PAN a la gubernatura, lo que era lógico puesto que fue el primero que le ganó al PRI la alcaldía, por consiguiente sus bonos estaban por todo lo alto, sin embargo se topó con que la Constitución Política del Estado sólo permitía que los nacidos aquí podían ser gobernadores y él es originario de León, Gto.
Este impedimento le sirvió para mantener enhiesta la bandera del derecho que le asiste a todos los ciudadanos de pretender ese cargo, con únicamente comprobar cierto tiempo de residencia en la entidad, encontrándose con el férreo rechazo de la parte más nublada del priísmo, que por todos los medios se opuso a que se modificara el mandato constitucional.
El aislamiento a sus derechos permitió a Reyes Velázquez acrecentar su fuerza al interior de Acción Nacional y convertirse en senador, posición que ayudó a intensificar su lucha para lograr su objetivo. Finalmente, después que el tricolor perdió la gubernatura en 1998, empezó a crecer la idea de cambiar la ley, en función que era inobjetable el hecho de que cada vez crecía el número de habitantes no nacidos en el estado, por lo que se imponía la reforma que finalmente llevó a cabo la LVIII Legislatura en 2003, al aprobar por unanimidad la modificación al artículo 73, con lo que todos los ciudadanos mayores de 18 años podían participar como candidatos al máximo cargo.
Dispuesto a aprovechar la oportunidad, Reyes Velázquez pugnó por ser el abanderado en 2004, pero para entonces la carrera la tenía dominada el ingeniero Luis Armando Reynoso Femat, que ganó por mayoría absoluta. Tanto Reyes como Benjamín Gallegos eran senadores (2000-2006), pero ninguno pudo hacerse de ese espacio y poco a poco su estrella se opacó al quedar marginados en 2010, cuando el Comité Ejecutivo Nacional designó al contador Martín Orozco, situación que podría repetirse en 2016.
El candado de la oriundez le daba a Martín Alfredo Reyes un lugar de víctima, por lo que estaba propuesto a dar la batalla hasta sus últimas consecuencias, pero no previó que el tiempo se convirtió en una barrera que le cerró el paso, al grado que hoy ni siquiera figura entre los posibles.
Aquello que lo mantuvo vigente lo aprovechan ahora otros que no nacieron aquí y que bien pueden alcanzar la cima: Lorena Martínez Rodríguez (PRI) es originaria de Zacatecas. Martín Orozco (PAN) de Santa María de los Ángeles, Jalisco, y Fernando Herrera Ávila (PAN) de Villa Hidalgo, Jalisco, en tanto que Miguel Romo Medina (PRI) y Juan Antonio Martín del Campo (PAN) son de Aguascalientes.
De ellos cinco, sólo Romo Medina es egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los demás estudiaron en universidades locales, y salvo Herrera Ávila, que fue candidato a la alcaldía capitalina, tres de ellos han ocupado la presidencia municipal de Aguascalientes y otro es el actual titular.
Otro dato de suyo interesante es la edad similar que tienen cuatro de los mencionados: Lorena (1964), Orozco (1967), Herrera (1968) y Juan Antonio (1972), en tanto Romo Medina nació en 1949, por ende tiene una trayectoria más amplia en el servicio público.
En los respectivos partidos la moneda está en el aire, por lo que sin importar quienes alcancen la candidatura lo importante es que no existe limitación alguna para que la obtengan, sea de aquí, de Zacatecas o de Jalisco, lo que una vez más se comprueba que unos corretean la libre y otros la alcanzan.
De cualquier manera no debe darse por acabado Reyes Velázquez, que a sus 62 años todavía podría entrar como “emergente” en caso de que las cosas se pongan color de hormiga, o esperar al 2022. Alguien dijo que el que respira, aspira, consecuentemente todo es posible.

MODA PERJUDICIAL

Las reformas legales son para beneficiar y es en lo que debe pensar el legislador a la hora de promover cambios a la ley, sin embargo hay modificaciones que se hacen a la carta que por lo mismo resultan dañinas, como el hecho de que sea opcional que el domicilio aparezca en la credencial de elector.
En la actualidad es un documento que sirve como identificación personal y es el que tiene mayor validez para cualquier trámite, sea en una oficina de gobierno o en el sector privado, por lo que en caso de que no esté el domicilio deberá acreditarlo con otro escrito que puede o no ser aceptado.
El presidente del Colegio de Notarios de Aguascalientes, José Luis Perales de León, subrayó que la opción de eliminar los datos del domicilio de la credencial, cuando se acude a la tramitación ante los módulos del Instituto Nacional Electoral (INE), lo hace “pensando en prevenir que el uso de esta información pudiera ser utilizada para la comisión de algún delito en perjuicio del portador, no obstante “es una decisión que debe tomarse con cuidado”, sostuvo.
Explicó el porqué se tiene que reflexionar, ya que por ejemplo en los trámites inherentes a la fe notarial necesitan la comprobación de domicilio, lo mismo que la obtención de servicios financieros en instituciones bancaria y en la tramitación de diversos documentos oficiales, por lo tanto la credencial de elector se convierte en un elemento fundamental y que por lo general se lleva consigo.
Perales de León reiteró que “en los hechos hay un problema muy serio cuando se busca esta privacidad porque quienes quieren comprobar su domicilio para el trámite notarial no lo vamos a recibir, porque si no trae el domicilio yo no sé si en un caso de compraventa de vivienda, es el dueño de la vivienda”.
Hizo un llamado para que las personas valoren si realmente es necesario omitir el domicilio y si un riesgo real que éste aparezca, porque tenerlo en la credencial ha permitido que en varios casos quien la encontró la devuelva, basándose en el domicilio que ahí esté.
La idea de dejar a criterio del ciudadano que aparezca o no su domicilio en la citada credencial fue del senador priísta por Jalisco, Arturo Zamora Jiménez, propuesta que, adujo, tiene como base el alto índice de extorsiones, el robo de identidad, la clonación de documentos e incluso secuestros que se efectúan cuando esa identificación se extravía o la roban, lo que fue aprobado por el Consejo General de lo que era el IFE el 23 de octubre de 2013.
En las elecciones del pasado 7 de junio la Comisión del Registro Federal de Electores del INE decidió eliminar el domicilio de los ciudadanos del Listado Nominal, conservándose sólo la fotografía, el nombre y la clave de elector del ciudadano, lo que para Zamora Jiménez fue “un buen blindaje contra el crimen”, lo cual se enmarca en la Ley General de Protección de Datos Personales.
De acuerdo a datos del Registro Federal de Electores, para 2014 un millón 268 mil 274 ciudadanos solicitaron que el espacio reservado para el domicilio en su credencial aparezca “encriptado”, a manera de que no fuera visible ese dato.