Heriberto Alcalá Guerrero

Oportuno reporte permitió a elementos de la Policía Preventiva Municipal evitar lo que parecía inminente extorsión telefónica. Un vecino recibió amenazantes llamadas mediante las cuales le exigieron fuerte suma de dinero, que la depositara en tienda de conveniencia. Además, le advirtió que si no acataba las órdenes o daba parte a los cuerpos policiales, tanto él como su familia sufrirían las consecuencias.
El impacto psicológico fue tal, que el ofendido estuvo a nada de iniciar los depósitos de dinero. Se habla en plural porque estas personas dedicadas a cometer fechorías, parecen insaciables. Luego de recibir el primer pago piden más; tanto como les sea posible.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal dio a conocer que los hechos se suscitaron ayer alrededor de las siete de la tarde, en el fraccionamiento Vista del Sol. Desde hacía varios minutos, el vecino afectado ya era controlado por el extorsionador. Como ya se mencionó, le llamó vía telefónica desde un número local. Cabe reiterar que los delincuentes ya no están usando lada de otras entidades; por ende, cuando la potencial víctima ve el identificador de llamadas se da cuenta que el número es local. Y contesta pensando que es alguien que lo conoce.
El señor, de 41 años de edad, confiando en tal circunstancia contestó la primera llamado y entonces empezó la pesadilla. El individuo no dijo su nombre pero sí se identificó con supuesta clave. Dijo que era el “r-uno”. Antes de que el agraviado preguntase qué deseaba, el hampón usó su facilidad de palabra y en un abrir y cerrar de ojos lo envolvió en la estafa.
En síntesis le exigió que depositara determinada cantidad de dinero, so pena de que él y sus familiares sufrieran graves daños. Que tenía los recursos suficientes para cumplir con tal amenaza.
Como ya se mencionó, estas advertencias llevaron al señor a un estado emocional que no le permitía reaccionar. Creyó que realmente estaban en peligro y que su única alternativa era depositar el dinero.
Se trasladó a la tienda Oxxo ubicada en avenida Aguascalientes y Arqueros, en el fraccionamiento Vistas del Sol. En el último momento, cuando la extorsión era inminente, un hecho consumado, hubo alguien que se percató del hecho y de inmediato llamó al servicio de emergencia.
Vía frecuencia de radio una de las patrullas de la Policía Preventiva recibió la orden de trasladarse a la tienda y atender la emergencia. Los oficiales ingresaron al establecimiento y confirmaron que ahí estaba el señor, con el rostro desencajado. No era para menos.
Se acercaron a él y le preguntaron que si estaba bajo amenaza, y la exigencia de depositar dinero. Respondió que sí y entonces empezaron a orientarlo; le dijeron que se trataba de un intento de extorsión. No fue fácil convencerlo. El seguía creyendo que sus vidas peligraban. Los oficiales le comentaron que ya otros policías estaban ubicando a sus familiares, usando el teléfono o de manera personal, a fin de constatar que todos estuviesen sanos y salvos.
Cuando el afectado confirmó que en efecto, todo había sido una farsa, decidió regresar a casa para reunirse con sus seres queridos.
Una vez más, la autoridad exhortó a los ciudadanos a que siempre estén alertas y en caso de requerirlo, que llamen al servicio de emergencia.