“Respete los Jardines”, como mensaje está perfecto el problema es que nadie lo hace y las instalaciones del Cerrito de la Cruz están en deplorables condiciones.

Atletas de la entidad por medio de las páginas deportivas de “EL HERALDO DE AGUASCALIENTES”, el diario de los que practican la disciplina del atletismo siguen haciendo este llamado.

En recorrido que se hizo por diversas áreas de este lugar que bien podría ser un pulmón de oxígeno para chicos y grandes, está en total abandono.

En tiempos de lluvia, la yerba crece enormidades e inclusive impide el paso al público que hace el recorrido por la trotapista que ahí se construyó hace algunos años.

Ricardo Ríos Villas, atleta y promotor de eventos de campo traviesa en ese espacio, en cierta ocasión llevó “mosquitos” y junto con otros compañeros dieron mantenimiento, pero solo a la entrada.

Por la temporada de calor que está de pronóstico, la yerba se apagó en su totalidad y no faltó algún “acomedido” que encendió un cerillo y gran parte se convirtió en ceniza.

Pero no solo fue el que dizque pasto, las llamas se llevaron árboles que estaban verdes y también han “muerto”, lo mismo que los magueyes que están caídos en espera de que alguien se conduela  y les den una regadita.

Hace tiempo, el representante de este medio informativo estuvo en las instalaciones del Cerrito de la Cruz realizando su rutina de ejercicio, llamó la atención que cuadrilla de trabajadores entre mujeres y hombres llegaron a darle una “manita de gato”

Resulta que el Gobernador del Estado asistiría para inspeccionar y anunciar que se le daría mantenimiento a ese lugar, que fuera utilizado por las familias de Aguascalientes y después ya no se hizo nada.

Atletas de la entidad, hacen un llamado a quien corresponda para que atiendan este lugar donde muchas personas acuden a realizar ejercicio, ya no con tantos árboles verdes como hace algunos años, pero lo que aún queda, vale la pena cuidarlo, hay que poner conciencia pues esas áreas son los pulmones de la ciudad y nos benefician a todos, corramos o no.