Un bello recuerdo de su boda quedará para siempre en la memoria de Óscar Ricardo Gutiérrez Gutiérrez y Aída Cisneros Ramírez, puesto que cumplieron su sueño de amor para el resto de su existencia.
Libremente, los contrayentes acudieron al templo de San Antonio de Padua, ante la destacada presencia de sus padres, quienes con gran orgullo dieron la venia a sus herederos al llegar al altar.
Los papás de la pareja, en especial del novio, fungieron como sus padrinos de velación, atendiendo la invitación de los contrayentes y comprometidos con ellos de velar por su matrimonio.
Al intercambiar sus argollas, ambos jóvenes, conscientes y convencidos del gran compromiso, profesaron su amor mutuo en el nombre de Dios y ante sus ojos, fueron declarados como marido y mujer.
El gran acontecimiento para ellos y sus familiares fue celebrado con un conmovedor festejo en el Jardín Las Palmeras, en el que sus allegados, alzaron sus copas por la eterna felicidad de los recién casados.