Por razón natural la atención de políticos y ciudadanos de Aguascalientes se centra en la candidatura a gobernador, cruzándose apuestas de quiénes de los aspirantes serán los que estén en las boletas y cuál de los que se menciona tiene posibilidades de hacerse de la silla, sin embargo relegan algo casi igual de importante como son las candidaturas a presidentes municipales, que por primer vez los que triunfen en 2016 tendrán la oportunidad de reelegirse por lo que estarían cinco años consecutivos, un año menos del período que cubra el próximo mandatario estatal.

En los mismos términos estarán los diputados electos en la elección constitucional de 2016, que iniciarán sus funciones el 15 de noviembre del mismo año y concluirán el 14 de septiembre de 2018, pudiéndose reelegir por una sola vez, por lo que la siguiente Legislatura iniciará su funciones el 15 de septiembre del mismo año.

De acuerdo a las reformas a la Constitución Política del Estado, aprobadas por el pleno del Congreso local el 2 de julio de 2014 y publicadas en el Periódico Oficial del Estado el 28 de julio del mismo año, los presidentes municipales, regidores y síndicos que resulten electos en los comicios constitucionales de 2016, iniciarán sus funciones el 1 de enero de 2017 y concluirán su encargo el 14 de octubre de 2019, esto es, serán dos meses y medio menos que los actuales, pero “tendrán derecho a la reelección consecutiva por un período más, y los electos en el año 2019 iniciarán sus funciones el 15 de octubre de ese mismo año y concluirán su período constitucional el 14 de octubre del año 2021”.

Lo anterior favorecerá a los vencedores de junio próximo, que si hacen un buen trabajo podrán hacerse merecedores a que los electores los ratifiquen en el puesto y al mismo tiempo los habitantes serán vigilantes permanentes de los actos que hagan sus alcaldes.

Por ser algo inédito en la vida política será interesante observar el comportamiento que asuman las autoridades de cada lugar, que si su deseo es seguirse de frente tendrán que conservar una buena imagen pública y privada, aparte que les servirá para hacer un programa más completo toda vez que la principal queja de los actuales y anteriores ediles es que tres años es un tiempo demasiado corto para llevar a cabo las acciones previstas.

Aunque varios son los nombres que se barajan para las alcaldías sólo uno o dos se percibe que trabajan en ese sentido, valiéndose de sus actuales cargos al hacer lo necesario para que los votantes los tengan en cuenta, principalmente sus correligionarios que representan la primera aduana.

Al alcalde de Aguascalientes se le ha considerado desde hace bastante tiempo como el cuasi gobernador, por aquello que el 78% de la población total del estado habita en el municipio, de ahí la diferencia abismal que hay con los demás en la captación y uso de recursos y en el programa de obras y servicios, lo que hace envidiable la posición que tiene el ocupante del llamado “palacio menor” y que crecerá si se mantiene por un lapso más.

En cuanto a los diputados tendrán la oportunidad de conservarse en la curul, para ello deberán cumplir dos cuestiones elementales: una, que las leyes y reglamentos que aprueben sean satisfactorios para la población en general y otra, que en los 34 meses de su compromiso dediquen el mayor tiempo posible a estar cerca de los ciudadanos, con lo que se acabará la añeja costumbre de ir a pedir el voto y una vez en la butaca hacerse ojo de hormiga.

RECOVECOS DE UN CRIMEN

La muerte de un presunto asaltante a manos de un policía municipal ha generado toda clase de opiniones a favor y en contra del uniformado, al considerar, unos, que actuó de manera ventajista al hacer uso excesivo de la fuerza no obstante que esa persona se encontraba inmovilizada, mientras que otros creen que cumplió con su trabajo.

Asimismo, uno de sus jefes aseguró que los uniformados no son “edecanes” para actuar con urbanidad, por lo que tienen que proceder con los conocimientos que les imparten en la academia municipal de policía para someter a quienes presumiblemente han cometido un acto delictivo.

La sensación que deja este suceso es que atrás de todo hay una serie de irregularidades que derivaron en el homicidio, que es el segundo de características similares en menos de un año, lo que deja en claro que la enseñanza de toda clase de llaves de lucha libre, judo y otros métodos de artes marciales debe revalorarse, toda vez que no se ha entendido que deben servir sólo para dominar a un antisocial, pero de ninguna manera que se le prive de la vida.

La autoridad municipal insiste que defenderá jurídicamente al gendarme del que asegura se apegó al protocolo, lo que podría ser un punto favorable para su causa, sin embargo en el Ayuntamiento nadie ha informado quién le practicó el examen de control y confianza y cómo es que lo aprobó, particularmente si estaba capacitado para administrar la ira, que es uno de los requisitos indispensables para estar en la actividad policial.

A partir de 2010 se aplica en México como filtro en todas las corporaciones de seguridad pública para la contratación, permanencia o baja de los agentes. El examen consiste en pruebas psicométricas, toxicológicas, físicas, socioeconómica y poligráficas o detección de mentiras.

En el caso de los elementos municipales la investigación corre por cuenta de una oficina federal, lo que libra al gobierno de la ciudad de responder el porqué habría elementos en filas que no están aptos para atender diligente y adecuadamente a ese tipo de emergencias, lo que no obsta para que se aferre que lo ocurrido es un incidente más de los que suceden en el servicio, por el contrario debe valer como un llamado de atención para ordenar por cuenta propia en qué grado se encuentran los policías en materia de control y confianza.

Lo grave de todo es que la misma suerte que corrió el fallecido puede sucederle a cualquier ciudadano, que por su estado alcoholizado, drogado o excitado se resista a la aprehensión, de ahí la importancia de tomar las medidas necesarias para que no vuelva a presentarse este tipo de víctimas.

PERCIBEN INSEGURIDAD

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (Envipe) 2015 reveló que el 58.0% de los mexicanos observan inseguridad en su vida diaria, lo que vinculan al desempleo, el aumento de precios y pobreza que influyen en la falta de garantías.

De los 10 principales problemas que flagelan a los habitantes el primer lugar lo ocupa la inseguridad con 58.0% y le siguen el desempleo 44.0%, aumento de precios 33.2%, pobreza 31.1%, salud 28,6%, corrupción 28,5%, educación 22.7%, impunidad 17.7% narcotráfico 17.2% y escasez de agua 13.2%.

En relación con el sondeo de 2014, este año disminuye uno o dos dígitos la percepción en casi todos los apartados, no obstante continúa siendo muy alto el porcentaje de quienes miran una mínima mejoría, por lo que se requiere que las dependencias públicas y organismos privados sigan trabajando para reducir los parámetros.

En unos estados son mayores los niveles de incertidumbre, principalmente en Nayarit, Hidalgo, Durango y Campeche, mientras que en Chiapas la principal preocupación es la pobreza, aunque no exenta de la criminalidad al registrar 19 mil víctimas por cada 100 mil habitantes, siendo la única en el país que, de acuerdo al Coneval aumentó la estrechez, respecto a los años 2012 y 2014.