Dulce Soto y Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 12-Ago .- En la feria de la marihuana Expoweed, en el World Trade Center, lo único que no se consigue es la yerba.
A cambio, los expositores instruyen cómo comprar, vía internet, hasta 37 diferentes tipos de semillas de cannabis, enseñan técnicas de cultivo, muestran vaporizadores, playeras hechas a base de cáñamo e incluso una supuesta ‘viagra’ hecha con derivados de la planta.
Debido a la legislación mexicana que permite el consumo del psicotrópico pero prohíbe su cultivo y su comercio, el encuentro que termina este domingo es como una feria de libros sin libros.
“Usamos té de manzanilla en lugar de marihuana”, dijo una edecán de Sublimator, una empresa canadiense de vaporizadores que no producen humo y ofrecen reducir los daños de la marihuana.
La Expoweed, que se ha realizado en otros países desde hace 10 años, fue inaugurada ayer por primera vez en la Ciudad de México.
Antes de que abriera sus puertas, un centenar de jóvenes hacía fila para comprar los pases. El abono más caro, el VIP para los tres días, costaba mil pesos.
“Los vale, esta fecha es tan importante como mi graduación”, dijo Manuel Lozanne, cantante de una banda de rock.
En el mismo sentido se expresó Raúl Elizalde, padre de la niña Grace, a quien la Suprema Corte de Justicia le autorizó importar un fármaco con cannabidiol, vital para controlar la epilepsia de su hija.
“Estamos dando un golpe más a este muro prohibicionista que está por caer”, afirmó.
Se abrieron las puertas y en el salón del World Trade Center no había humo, ni música reggae, ni ojos rojos. El escenario era  formal.
Los asistentes miraron la parafernalia y los instrumentos que podrían utilizar si un día se aprueba el uso recreativo y medicinal de la marihuana, incluida una bebida energizante. Sólo que ningún producto podía ser comprado y los envases de los fármacos estaban vacíos.
“Lo que platicaron los organizadores es que la exposición no podía caer en un delito, pero sabemos que es un absurdo porque nosotros en el Senado sembramos una semilla cada uno”, dijo la senadora independiente Martha Tagle.
La primera conferencia fue antecedida por edecanes que ofrecían información, empresarios españoles y sudamericanos, colombianos, venezolanos y brasileños que promocionaban sus productos, cuya compra debe concretarse por internet; abogados prometiendo amparos para importar los medicamentos, y un joven del colectivo 4:20, de Guadalajara, con una botarga en forma de hoja de marihuana que recorría los pasillos.
En el primer día, los organizadores esperaban a más de mil visitantes.
En el centro de la expo la empresa catalana Pak’al recreó una pared maya con esculturas vivientes incluidas. Una brasileña y un catalán promueven sus semillas para el autocultivo: la jade haze, la alux haze, la calakmul o la balam. Tres granos por 40 euros. Seguro incluido.
Nicolás, el catalán, se disculpó por no tener las semillas a la mano. Dijo que se solicitan por internet y en 24 horas llegan a la Ciudad de México.
– ¿Y no es ilegal introducirlas en avión?
-Vienen de otro país, no te preocupes, de que se te entregan, se te entregan, dijo.