Érika Hernández
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU 22-Jul .- A unas horas de que Donald Trump se convirtiera oficialmente en el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Enrique Peña Nieto ofreció un diálogo abierto y franco a quien gane los comicios de noviembre.
Luego de reunirse con su homólogo Barack Obama, afirmó que el próximo Presidente estadounidense contará con una actitud constructiva, propositiva y de buena fe de parte del Gobierno mexicano.
“A la señora Hillary Clinton y al señor Donald Trump quiero expresarles mi mayor respeto”, indicó.
“Desde ahora, propongo entrar en un diálogo franco y abierto con quien resulte electo, sobre la relación entre nuestras naciones”.
El presidente suavizó su mensaje al referirse a las elecciones presidenciales en EU.
“El Gobierno de México observará con gran interés el proceso electoral, pero no opinará ni se involucrará en dicho proceso. Es un asunto que corresponde exclusivamente al pueblo norteamericano”, remarcó.
En uno de los salones de la Casa Blanca, Peña Nieto y Obama ofrecieron un mensaje a los medios de comunicación.
Ahí, una reportera le preguntó al mandatario mexicano cómo va a trabajar con Trump, si gana la Presidencia, cuando lo comparó con Hitler y Mussolini.
“Nunca antes he hecho ningún señalamiento ni calificación de ninguno de los candidatos. Cualquier tema o afirmación que haya hecho ha sido descontextualizada”, justificó Peña.
Bromista e irónico, Obama afirmó que sus ocupaciones no le permitieron ver la convención republicana la noche anterior, en la que Trump, en su primer discurso como candidato presidencial, nuevamente se opuso al Tratado de Libre Comercio (TLC) de América del Norte e insistió en ampliar el muro con México.
“Esta idea de que Estados Unidos está al borde del abismo, esta visión de la violencia y el caos en todas partes, realmente, no cuadra con la experiencia de la mayoría de las personas”, sostuvo.
Y ante la ola de descalificaciones contra México y los connacionales en EU, demandó verlos como familia.
Sin los lazos que unen a ambos países, indicó, ni las compañías mexicanas ni las estadounidenses tendrían éxito.
“Nosotros no podemos crear un muro en torno a eso. Debemos mirar hacia delante”, exigió.
Ambos presidentes reconocieron que el TLC es perfectible, pero subrayaron no puede echarse abajo.
Peña Nieto argumentó que con este mecanismo el comercio creció 547 por ciento en 20 años.
En todo caso, agregó Obama, con el Acuerdo de Asociación Transpacífico, la situación entre México, Canadá y Estados Unidos mejorará.