“Pongamos a María en el centro de nuestra vida, para que así como Ella llevó a Jesús en su vientre, nos lleve también a nosotros”, es la exhortación que hizo a los fieles el Arzobispo Emérito de San Luis Potosí, Arturo Antonio Szymanski Ramírez, quien fue invitado de honor para dirigir su mensaje en el segundo día del Solemne Quincenario.
En punto de las 17:00 horas se escuchó el repique de las campanas para anunciar la llegada a la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción de los peregrinos provenientes de las parroquias de Ojuelos, Matanzas, Matancillas, Jal., La Estrella, El Sitio, Zac., y sus capellanías, quienes con inmenso gozo se postraron a los pies de María para manifestar su gratitud por los favores recibidos, otros más para pedir por la sanación de los males que los aquejan.
Emotiva fue la homilía que el Arzobispo Emérito dirigió a la feligresía de Aguascalientes, a través de la cual dijo que Dios es poderoso al llevar a cabo grandes obras sobre la humanidad, una de éstas es haber dado a los aguascalentenses una Madre excepcional como lo es María. Ahí dijo, es cuando en esta reflexión debemos preguntarnos ¿quiénes somos nosotros para que Él venga a visitarnos y mejor aún, acompañado de María, siendo patrona de esta entidad?
“Proclamemos la grandeza del Señor y pensemos que aunque los mexicanos nos caracterizamos por hacer mucha bulla y somos de poco compromiso, pues considero que debemos conocer al Señor por medio de la Iglesia que nos da la palabra, por lo menos escuchándola en cada misa dominical para que a lo largo de la semana, sepamos dar respuesta a dicha palabra por medio de nuestras actitudes”, destacó.
Asimismo, hizo un llamado a las familias aguascalentenses para que en éstas se fomente la lectura del compendio del catecismo, señalando que si hay tiempo para ver la televisión, debe existir también un tiempo dedicado a la lectura del mismo. Al respecto señaló: “Debemos tener el compendio del catecismo para el pueblo cristiano joven, pues nuestro deber es alegrar a María, prometiéndoles que trataremos de conocer nuestra religión, viviendo además la teología del encuentro”.
Posteriormente dijo que en la emotividad, caridad y actividad se debe ser honesto, tratar de tener buen carácter, ya que dicha teología del encuentro habla de eso, siendo una invitación para encontrarse a sí mismo, saber quién soy y conocer mi propio temperamento.
Dijo que con estas acciones se debe buscar el bien común, invitando a los fieles no ser egoístas, como la principal cualidad que Dios les brinda y así trabajar por el bien de México.
Finalmente destacó: “Ojalá que con estas ideas podamos encontrar con mayor facilidad a María, a quien en este Solemne Quincenario, pediré que nos conceda docilidad a su palabra, ser sólidos a ella para ser mejores personas, ser mejores cristianos y ser mejores mexicanos, siendo además generosos, por ello la tarea es ser mejor en beneficio de nosotros mismos y del pueblo mexicano”.
Más tarde, en punto de las 19:00 horas nuevamente se escuchó el repique de las campanas para anunciar la llegada de los peregrinos, pero ahora provenientes de las parroquias locales como: La Soledad de Marías (Fracc. México), La Salud, Santa Teresita del Niño Jesús, Santos Arcángeles y sus capellanías.