Es fundamental la actualización de los médicos, tanto para la detección temprana de enfermedades, como para que el tratamiento sea oportuno y evitar complicaciones innecesarias; las enfermedades crónico-degenerativas y de cáncer, son los que cobran más vidas entre la población y los resultados letales disminuirían en la medida en que se diagnostiquen más rápido.
Los diferentes tipos de cáncer van en aumento y los principales factores de riesgo, además del hereditario, están en el medio ambiente, en algunas sustancias con las que se tiene contacto continuamente, en determinados alimentos procesados que se consumen, entre otros factores.
Ayer, en la Sala de Juntas del Hospital Hidalgo, se anunció el Segundo Curso de Tópicos de Actualización en Medicina Interna, que se llevará a cabo los días 20 y 21 del presente mes, y va dirigido a especialistas, médicos generales y estudiantes interesados en el tema.
El seminario tiene valor curricular y cuenta con el aval del Colegio de Medicina Interna de México.
En la rueda de prensa, estuvieron presentes los organizadores, doctores Gabriela Ramírez Morales, Alejandro Rodríguez Zubieta y Samuel Dueñas Campos, en otros.
Este último observó el hecho de que en la Facultad no les enseñan a dar malas noticias a los pacientes, ni mercadotecnia en el consultorio; “debemos saber valorar nuestro trabajo; encontrar el punto medio, para no menospreciar nuestra labor, ni cobrar honorarios elevados”.
En este evento académico se abordarán temas como nutrición clínica, sustancias cancerígenas, control metabólico en el paciente geriátrico, embarazadas, fibrilación auricular, osteoporosis, insuficiencia renal, voluntad anticipada, etc.
Fungirán como ponentes especialistas estatales y de instituciones nacionales.
La doctora Gabriela Ramírez insistió en que en la medida en que los médicos se actualicen y capaciten de manera constante, aumentará la calidad de atención al paciente; además, la medicina en sus diversas especialidades, evoluciona rápidamente y ello obliga a los facultativos a estar al día, porque el rezago va en perjuicio de la profesión y de la salud del propio paciente.