1ª Función
“HOTEL TRANSILVANIA 2”  (“HOTEL TRANSYLVANIA 2”)

El director y creativo de la animación Genndy Tartakovsky (“El Laboratorio de Dexter”, “Samurai Jack”) es un completo hijo de su época, un retoño de su generación que nutrió su cognición mediática con todo lo que la instrucción pop ochentera / noventera tuvieron a bien regurgitarle para legar un instrumental cultural de indeterminado atavismo, pues su influencia en el ramo de las series televisivas animadas es evidente y contundente. Hace un par de años incursionó en el terreno de los largometrajes con “Hotel Transilvania”, una acertada y frenética puesta al día de las criaturas mitológicas que moran en las sombras de los Estudios Universal (el Conde Drácula, el monstruo de Frankenstein, el hombre lobo, la momia, el hombre invisible, et al), cuyo mérito reposa en el enfoque familiar abordado con cierta insolencia y agudeza tomando como punto focal la postura sobreprotectora de Drácula para con su hija “adolescente” (tiene tan sólo 117 añitos) Mavis, a quien le limita la experiencia vivencial confinándola en el hotel para monstruos que él regentea como un punto de reunión y refugio para todos aquellos engendros que buscan rehuir al hombre y su sociedad, hasta que Mavis conoce a un joven humano llamado Johnny quien le mostrará el mundo desde otra perspectiva, a la vez van enamorándose. La cinta, funcional y graciosa a pesar de un doblaje que forzaba el ingreso de coloquialismos mexicanos a los diálogos, tuvo una generosa recepción en taquilla, lo que alentó a Tartakovsky a urdir una segunda parte de creciente ingreso a la cartelera local. Como toda secuela, ésta expande el cuadro de personajes y ahora se suma el pequeño hijo de Johnny y Mavis, Dennis, quien queda al cuidado de su abuelo vampiro mientras la joven pareja viaja a California para convivir con los suegros humanos. La tónica humorística es la esperada: roces desagradables entre las familias por diferencias idiosincrásicas, el dilema que le representa a Drácula si su adorado nieto tendrá un par de colmillos o será un simple mortal y la dinámica entre las criaturas sobrenaturales con su patrón y amigo, todos empeñados en adiestrar al infante en los quehaceres de un monstruo a escondidas de Mavis, pues ella solo desea que su hijo sea aceptado como es sin importar su condición humana o hematófaga. El ritmo narrativo se percibe en esta ocasión más desbocado que en su predecesora, hilando la trama mediante gags y bromas consecutivas de calidad variable -unas graciosas y otras simplemente sosas-, pero afortunadamente con una brújula emocional bien calibrada, obsequiando entre chistes y confrontaciones un discurso bien trazado sobre la identidad y el valor de la autonomía, a al vez que se trabaja con uniformidad la evolución de los personajes. Esta es una película familiar sobre una familia sobrenatural con el corazón bien colocado, sin temor a una estaca de indiferencia en ella.

2ª Función
“LOS HUÉSPEDES” (“THE VISIT”)
El escritor, productor, actor de ocasión y director M. Night Shyamalan ha encontrado su medio de expresión afín: el falso documental, coincidiendo incluso en el hecho de que ambos en algún momento gozaron de inmensa fama y efectividad, pero descendieron con el paso del tiempo en clichés inaguantables, abaratando sus recursos hasta verse los dos transformados en instrumentos mercenarios al servicio de productores frívolos. Y así el hombre orquesta hindú une sus fuerzas con este moribundo subgénero para crear un nuevo proyecto, posiblemente con el fin de reencontrarse con sus raíces minimalistas saturadas de atmósferas inquietantes ante los requisitos de austeridad que prácticamente exige esta suerte de cinema verité posmoderno. El fruto de esta unión profana es un relato con mucho potencial que, a diferencia de las últimas 7 cintas suyas, no colapsa ni se extravía ante el fulgor de sus interesantes premisas (hecho innegable: Shyamalan se transformó en un director propulsor de conceptos fascinantes a los que simplemente no supo como codificar en historias, desde “La Aldea” hasta “El Final de los Tiempos”), creando un relato que funcionaría mejor si lo redujera a corto o mediometraje y prescindiera de los lelos intentos de humor a los que conduce el extravagante diseño de sus protagonistas, pero igual se deja ver por ciertas cualidades narrativas que se antojan honestas y algunos momentos de suspenso bien trabajados y francamente bizarros. La trama: Becca (Olivia DeJonge), una adolescente con delirios de documentalista, y su hermano menor Tyler (Ed Oxenbound), quien sueña con ser una estrella de hip-hop, van a pasar una semana con sus abuelos, quienes recientemente se han contactado con su madre soltera (Cathryn Hahn) después de 15 años de alejamiento por una riña, evento que ella desea olvidar. El viaje servirá para que los jovencitos estrechen lazos con sus extraviados familiares y que mamá tenga un viaje recreativo con su nuevo novio. Al arribar, los chicos comienzan a interactuar con los dos ancianos (a los que afectuosamente llaman Papá y Nana), Y Becca decide documentar vía dos cámaras todo el proceso, por lo que una vez más la perspectiva estará a merced de quien tenga la cámara en mano. La relación entre ellos en apariencia fluye con tersura, hasta que la abuela comienza a arañar las paredes completamente desnuda en medio de la noche, el abuelo comienza a apilar sus embetunados pañales para adulto en un cobertizo y ambos comienzan a manifestar un patrón de conducta que va de lo peculiar a lo psicótico. Ahora, los hermanos videoastas tratarán de sobrevivir la visita familiar y resolver el misterio de sus vesánicos abuelos. Todo conducirá a la rigurosa vuelta de tuerca cultivada por Shyamalán desde “El Sexto Sentido”, y ésta afortunadamente resulta funcional y orgánica al contexto narrativo, culminando en un duelo de violencia psicológica y física. La película no marca el renacimiento de M. Night como realizador y ésta tampoco revoluciona o incluso aporta algo novedoso al género del suspenso, pero se puede disfrutar si ya agotó toda literatura interesante en casa, en línea o en bibliotecas, ya revisó sus temporadas completas de “Breaking Bad” y “House Of Cards” o simplemente en caso que desee eludir la visita a casa de algún familiar anodino (siempre podemos contar con uno o varios) argumentando una ida al cine. A menos que deba invitarlo (s), entonces se dará (n) por aludido (s).

Correo: corte-yqueda@hotmail.com