No se vislumbra solución a desplome del peso: FGR

Se mantiene la incertidumbre sobre el futuro del tipo de cambio peso-dólar en el país, afirmó Felipe González Ramírez, consejero de la Asociación Nacional de Centros Cambiarios (Ancec), quien agregó: “Todavía no se alcanza a ver la luz al final del túnel”.

Luego del nuevo retroceso del peso frente al dólar, que cerró ayer en18.63 pesos por dólar, González Ramírez destacó que esta inestabilidad cambiaria está generando mucha incertidumbre en los sectores financieros del país.

“Prevalece la incertidumbre, porque las alzas del dólar parecen no tener fin”, dijo el especialista en casas de cambio quien afirmó que en esta semana el peso perdió 43 centavos frente a la divisa verde.

El Banco de México ha invertido miles y miles de millones de dólares en tratar de contener el alza del billete verde, sin embargo, reconoció que de no haber salido con subastas de 400 millones de dólares por día, el tipo de cambio a estas fechas habría rebasado sin duda alguna los 20 pesos.

La alta volatilidad cambiaria sumada a la drástica caída de los precios del barril de petróleo han ocasionado un serio deterioro en la economía del país que aún no se mide y que significarán años de esfuerzo recuperar lo perdido.

“El tema del petróleo es lo que ha estado causando la inestabilidad cambiaria, ya que vulnera nuestra economía, porque sigue siendo altamente dependiente de los ingresos por la venta de crudo en el exterior”.

Indicó que el reciente anuncio de Irán de incrementar la producción petrolera, ha puesto a temblar nuevamente los precios internacionales del crudo, ante lo que México ha tenido poco margen de maniobra internacional, ya que el precio de la mezcla mexicana difícilmente supera los 21.50 dólares por barril, mientras que sigue estancado en el tema de la aplicación de la reforma energética.

Felipe González Ramírez consideró que los dos factores combinados: baja en el precio del petróleo y alza del dólar, se han convertido en un coctel de mucho riesgo para la economía del país, porque ambos factores traerán una presión inflacionaria muy fuerte que terminará por reducir las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país este año.

“En realidad no se alcanza a ver la luz al final del túnel, porque parece ser que serán días y semanas muy complicadas para la debilitada economía mexicana”, dijo.