El despojo de agua para el estado de Aguascalientes tras el decreto presidencial emitido por el entonces presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, para la asignación de reservas para el abasto de las ciudades de León y Guadalajara a través de la cuenca del río Verde, se vio afectado porque la falta de recursos presupuestales echó abajo la construcción de un acueducto a la ciudad guanajuatense.
El ambientalista Gerardo Ortega de León, dio a conocer que el proyecto de suministro del agua que corre en el río San Pedro para la ciudad de León, está cancelado en definitiva, debido a que la empresa responsable del proyecto se declaró en quiebra, y no hay recursos disponibles por parte del Gobierno Federal.
Señaló que bajo estas condiciones, debe promoverse que el estado de Aguascalientes cuente con reservas similares a las que se asignaron a los estados de Jalisco y Guanajuato, cuya obligación recae en los legisladores federales, así como de las futuras autoridades, a fin de garantizar el acceso a las aguas superficiales que se acumulan en territorio aguascalentense.
Explicó que parte de las causas por las que se suspende la conducción del agua hacia el estado de Guanajuato, fue por acciones de presión del estado de Jalisco, que también tiene interés en tener mayor posesión de agua a través de su almacenamiento en la presa del Zapotillo.
Ortega de León enfatizó que las circunstancias actuales son propicias para que Aguascalientes reclame el volumen de reservas de agua superficial que fue otorgado a Guanajuato, sin que forme parte de la cuenca, y se evite que el estado de Jalisco cuente con acceso a un nivel de agua mucho mayor al que inicialmente se le otorgó.