No hay mujer que no haya experimentado el acoso callejero, práctica que aunque para muchos es normal, tienen gran impacto emocional en las víctimas, destacó Perla Belén Hernández González, presidenta de la organización civil CIDCE, la cual emprende la campaña “No es piropo, es acoso”, y que busca concientizar a los varones sobre las problemáticas que desatan sus comentarios, chiflidos o pitidos al pasar de las féminas.
Esta organización está por comenzar una investigación para identificar la magnitud del acoso callejero en la entidad, con el objetivo de, luego, introducir al Congreso local una iniciativa de ley debidamente sustentada que permita sanciones para estas conductas.
Hernández González, indicó que estas acciones obedecen al programa Ciudades Seguras de ONU Mujeres para visualizar el acoso callejero, pues las agendas de Gobierno deben ser antisexistas y antihomofóbicas, y un Estado no puede ser incluyente si no ofrece espacios seguros para todas y todos.
Respecto a la metodología de la investigación, explicó que se emplea la adaptación de un modelo de cuestionario aplicado en Santiago de Chile, ciudad donde ya se aprobó una ley que sanciona el acoso callejero. En su primera fase se aplicará este instrumento a 400 alumnas de la UAA, aunque posteriormente se emplearán las muestras representativas de otras instituciones de educación superior en el estado, como la UNEA.
Posterior a la aplicación de cuestionarios, se realizarán talleres participativos en colonias, foros con la ciudadanía y uno con especialistas, y finalmente se reunirá a un grupo de abogados para la realización y presentación de una propuesta de ley totalmente sustentada a través de datos actuales y pertinentes sobre esta problemática en Aguascalientes.