El jefe de la Jurisdicción Sanitaria No. Uno, del ISSEA, Dr. Armando de la Cerda González reconoció que no tienen capacidad para revisar la calidad de agua de todos los bebederos de las escuelas; sólo se cuenta con dos verificadores que hacen esa tarea los vienes y además, el laboratorio de análisis bacteriológico, necesitaría más personal y equipo para analizar la calidad del agua de todos los grifos.
Confió en que a partir del compromiso que hizo la Secretaría de Educación Pública con la Secretaría de Salud, a través de la COFEPRIS, en el sentido de que se supervisarán todos los bebederos de las escuelas públicas de educación básica, destinen más recursos para poder cumplir con el objetivo.
Informó que de manera permanente se revisan los bebederos, pero se tiene capacitad para hacer 8 ó 9 visitas a la semana, y se hacen sólo los viernes; el IEA les encargó supervisar alrededor de 600 planteles, aunque existen más de 1,200.
El funcionario aclaró que cuando alguna escuela les pide tomar muestra del agua, lo hacen, aún cuando no le toque su turno a ese plantel.
Destacó que mucho ayudaría el apoyo de los maestros y directores, dando instrucciones al personal administrativo, para que periódicamente se mande desinfectar el aljibe y tinaco; además, deben cerciorarse que la tapa esté siempre cerrada, pues hay ocasiones en que hasta han encontrado fauna nociva, refiriéndose a cucarachas y ratones.
Se debe tener mucho cuidado con el manejo de estos implementos, de lo contrario, de poco servirá la cloración y potabilización en general, del agua.
Las acciones mencionadas por las autoridades federales se harán en planteles de educación básica, es decir en preescolar, primarias y secundarias.
El doctor de la Cerda, confió en que se destinen recursos adicionales, para cumplir con el propósito de instalar los bebederos que hagan falta y darles el mantenimiento requerido, en forma oportuna.