Los miembros de las Comisiones de Vigilancia y Educación del Congreso, rechazaron la propuesta de establecer un tope a las colegiaturas de la UAA. Ante esto, el diputado Iván Sánchez Nájera advirtió el riesgo de que la Autónoma se vuelva elitista, al no ponerse límites y que quede fuere del alcance de las familias de bajos ingresos.

Hoy, el Pleno Legislativo dará su aval en tal sentido y por tanto, no se modificará el esquema de incremento que habitualmente establece la Institución.

Por su parte, el rector Francisco Javier Avelar González, argumentó que con esa propuesta, la UAA dejaría de percibir en el 2017 3.3 millones de pesos, lo que además implica afectaciones a subsidios federales y estatales, del orden de los 13 millones en el mismo año, al estar relacionados con indicadores de generación de recursos propios.

El promovente Sánchez Nájera destacó que no se trata de afectar la economía de la Máxima Casa de Estudios, “pero si no se pone un tope al incremento anual de las colegiaturas del 2%, la Institución dejará de ser accesible al grueso de la población”.

Considera que la Autónoma debe analizar en qué puede recortar gastos y tramitar subsidios, argumentando su productividad. Además, dijo que de las universidades públicas en el país, la UAA es una de las más caras, y si para la presente administración estatal es una prioridad la educación, debe contribuir más económicamente para su sostenimiento, y que no salgan afectados los estudiantes.

Cuestionó el que a mayor recaudación, mayores subsidios, ya que de esa manera menos aguascalentenses tendrán la oportunidad de cursar una carrera universitaria.

Hizo hincapié en que la UAA ha logrado posicionarse dentro las mejores instituciones públicas de educación superior en el país, lo que deben considerar las autoridades para ampliarle el subsidio y que resulte suficiente un incremento anual a las colegiaturas del 2%.

Los comisionados consideran improcedente la iniciativa de reforma a la Ley Orgánica de la UAA, en el sentido de que la Universidad no puede aumentar de forma excesiva las cuotas que pagan los alumnos por concepto de inscripción, colegiatura, exámenes, revalidación de estudios o expedición de certificados, ordenando su archivo definitivo como asunto totalmente concluido.