Las mujeres trabajadoras en Aguascalientes perciben menos ingreso salarial que los hombres, situándose con 53.52 pesos por debajo del promedio de los varones que reporta el Instituto Mexicano del Seguro Social, advirtió el secretario general de la CROM en Aguascalientes, Jesús Enrique Ramírez Pérez.
El promedio salarial de los hombres en la entidad se ubica en los 307 pesos por jornada laboral, y el de las mujeres se ubica en 253.48 pesos, lo que advierte de una desigualdad que debe atenderse conjuntamente por los empresarios y sindicatos, argumentó.
Las mujeres representan un 38% de la población económica activa mientras que los hombres ocupan el 62% en el primer trimestre del año, del total de 551,850 personas en el estado entre asalariados, empleadores y trabajadores por cuenta propia.
El representante de la Confederación Regional Obrero Mexicana manifestó que el diferencial está sustentado bajo la idea de que la naturaleza de las actividades productivas es diferente para mujeres y hombres, lo cual debería ser injustificable si se considera que las percepciones para hombres y mujeres deben ser iguales.
Consideró que esta problemática se suma a factores como el acoso laboral al que están expuestas el 20% de las mujeres en su centro de trabajo, de acuerdo a un estudio realizado por el Instituto Aguascalentense de las Mujeres.
Refirió que las mujeres que trabajan suelen asumir mayores obligaciones, y en algunos casos se trata de mujeres jefas de familia que se ven obligadas a soportar un bajo ingreso y abusos porque su familia depende exclusivamente de que se mantenga en el empleo.
Afirmó que la organización sindical se ha dado a la tarea de fijar condiciones de equidad salarial para ambos sexos dentro de los contratos colectivos de trabajo que celebra con las empresas, a fin de que la misma actividad refleje un mismo salario para hombres y mujeres por igual.
Advirtió que la desigualdad salarial tiene un mayor énfasis en el caso de las empresas donde no se cuenta con una organización sindical, que genera una mayor vulnerabilidad hacia el cumplimiento de los derechos de los trabajadores, por lo cual es fundamental que las empresas revisen sus nóminas para eliminar estas condiciones de desigualdad.