A través de los años, las madres solteras han tenido que soportar críticas y perjuicios; han tenido que sobrevivir en un mundo hostil, de soledad; la sociedad las señala y las critica, pero el amor a los hijos que llevan en sus vientres, hace que todo valga la pena.
Muchas veces se cuestiona a estas mujeres, sin siquiera detenerse a pensar en las razones que tuvieron para embarazarse, han sido incomprendidas y muchas veces la peor parte ha venido de sus propias familias, que tenían grandes expectativas para ellas, señaló el presbítero Carlos Alberto Alvarado Quezada.
“Todo porque esa niña en algún momento se olvidó de sí misma y se entregó en nombre del amor; un amor que un irresponsable le prometió, pero que desapareció como por arte de magia, evadiendo la sagrada responsabilidad de ser padre”.
Aunque hay mujeres que escogen ser madres solteras, muy pocas lo son por su propia decisión.
Consideró que las madres solteras deben ser dignas de respecto y admiración, porque esas mujeres que ayer estaban llenas de metas y sueños, tienen ahora un doble rol que cumplir, el de ser madre y padre; en vez de despreciar a las madres solteras, hay que admirarlas, reiteró.
La Iglesia se alegra y pondera el coraje de las madres, que aun en condiciones poco favorables, aceptan con valor y amor la vida que han engendrado y tratan siempre de ofrecer lo mejor a sus hijos.
La comunidad en general debe ser muy sensible y apoyar, en la medida de lo posible, la ardua tarea de estas madres; “debemos colocar a las madres solas y sus hijos en nuestras prioridades”.
Hay papás que llegan al extremo de correr de sus casas a estas mujeres, las dejan a su suerte, sin importar que encuentren un techo o tengan que dormir en las calles.
Afortunadamente hay agrupaciones que brindan ayuda a mujeres en estas circunstancias, tal es el caso concreto de la Iglesia católica, los Legionarios de Cristo manejan un programa de apoyo a estas mujeres, que encima de que son abandonadas por la pareja son repudiadas por la propia familia, cuando debería ser al contrario.