Aclara el obispo José María de la Torre Martín que desde años pasados se han ido ajustando a los lineamientos del Servicio de Administración Tributaria, por lo que no habría motivos para que las iglesias de la Diócesis puedan ser auditadas, ya que cumplen en tiempo y forma con su contabilidad.

Esto lo mencionó luego de que se diera a conocer que dicha instancia llevará a cabo un control de los ingresos de las más de cuatro mil asociaciones religiosas del país, las cuales tienen hasta el primer semestre del año para entregar su contabilidad electrónica.

Además, el titular del SAT anunció que si la autoridad fiscal detecta que los ingresos de las asociaciones religiosas no van de acuerdo con los fines para los cuales fueron creadas, y no están pagando impuesto, se harían acreedoras a sanciones.

En este sentido, el prelado subrayó que no es una situación nueva para la Iglesia, ya que siempre han estado al pendiente de cumplir con sus obligaciones fiscales, y si bien están al tanto de que a partir de este año existe la obligación de registrar en medios electrónicos los ingresos, habrá de hacerse lo competente para cumplir con la contabilidad electrónica y en caso de que se requiera utilizar la factura electrónica.

“Desde años pasados nos estamos ajustando a los lineamientos del SAT; para ello el padre Víctor, que es ecónomo, en dos ocasiones lo ha explicado a los párrocos y rectores de iglesias, quienes mes a mes presentan sus informes en la economía diocesana. Lo que declaró el SAT es algo que ya llevamos haciendo desde hace varios años, la novedad es que el informe debe ser ya puntual y vía Internet; nosotros damos un informe global diocesano y no individual de cada una de nuestras jurisdicciones”, recalcó.

El SAT puntualizó que las asociaciones religiosas tienen ingresos exentos del Impuesto Sobre la Renta (ISR), aquellos derivados de diezmos o prenda, donde sus miembros lo hacen de manera voluntaria y son utilizados para los fines de las iglesias, además que no están gravados con el IVA.