No deja de sonreír

CDMX.- Joaquín Sabina canta a la vida, a la muerte, al peligro, al desamor y a la ausencia… sin perder la sonrisa.
Tampoco pierde el bombín y ni dos recientes operaciones de estómago pueden quitarle el rock & roll, el arrabal, su escenario.
Parece que el español convalece mejor y rejuvenece cuando toca junto con sus seis músicos y canta para 10 mil personas, como anoche en el Auditorio Nacional, en su primera de cuatro presentaciones ahí.
A su poesía hecha música y sus notas convertidas en emociones se sumaron familias enteras, novios, amigos, niños de cinco años hasta adultos de más de 70.
Y es que, con los enunciados del español de 68 años, todos han sufrido “19 Días y 500 Noches”, conocido a “La Magdalena” y se han perdido por unas “Medias Negras”.
Al cantante desde hace más de tres décadas se le rinde devoción y se le recibe de pie, con un minuto de aplausos, como sucedió a las 18:15 horas que salió a escena.
En las pantallas aparecieron titulares ficticios sobre el anfitrión y su negativa a cualquier historia que se dijera de él.
Se burlaba así de los adjetivos que la prensa le ha impuesto por muchos años y que derivaron en su nuevo disco y gira “Lo Niego Todo”. (Enrique Navarro/Agencia Reforma)