El Dr. Francisco Esparza Parada, titular del ISSEA, advirtió sobre el riesgo de la automedicación en niños, ya que según reportes de los Centros de Salud y de los propios nosocomios, frecuentemente se presentan consultas por intoxicación en infantes, debido a que los padres o hasta la vecina, automedicaron a los menores.
Esta situación se da porque se suministra a los niños dosis mayores o menores de lo que en realidad necesita, o incluso se da medicamento que no es el adecuado para el padecimiento que tiene; ejemplificó que se dan casos en donde una persona le suministra al infante un antibiótico que es para vías urinarias y en realidad le duele la garganta, por lo tanto, no va a funcionar porque las bacterias son diferentes.
Existen ocasiones que al automedicar se ocultan los signos de alguna enfermedad más grave, por ello no se puede tratar de forma adecuada y precisa por el médico.
Afortunadamente, los antibióticos ya están regulados, evitando con ello que se vendan y suministren de forma imprudente, ahora el médico, después de una revisión de los signos de la enfermedad, receta de forma precisa el tipo de antibiótico y la dosis exacta.
Sin embargo, aún se sigue dando la automedicación en niños, por lo que el ISSEA reitera su llamado a los padres de familia a evitar este mal hábito, porque lo único que están haciendo con ello es causar un daño a la salud de su hijo, haciendo a los microorganismos que provocan enfermedades, cada vez más resistentes a los medicamentos.
Todos los medicamentos tienen sus limitantes de edad o cantidad, es por ello que los médicos, quienes son los que tienen el conocimiento, deben recetarlos y así ver a sus hijos sanos.
También es común que se utilicen los medicamentos que le sobraron el hermano, por no tomar el tratamiento completo y aunque se trate de los mismos síntomas, el problema de salud puede ser diferente, ya que no todos los organismos reaccionan igual.