Actividades como la fijación de brackets en un paciente debería ser sólo tarea de un ortodoncista, sin embargo, dentistas que solo han estudiado un curso de dos o tres semanas ofrecen el servicio, denuncia la presidenta de la Asociación de Ortodoncia y Ortopedia Dentomaxilofacial de Aguascalientes, Ana Italia Marín Bosque, quien señala que estos profesionistas no cuentan con la facultad de realizar procedimientos de esta índole.
Sostuvo que en la actualidad proliferan los cursos “patito” para dentistas, los cuales prometen a sus alumnos acreditarlos para que puedan realizar una serie de procedimientos; sin embargo, indica que ninguno de ellos es confiable ni suficiente para prestar este tipo de servicios.
“Nosotros queremos informar a la población que un dentista que ha llevado un diplomado o un curso de fin de semana no es un especialista”, enfatizó Marín Bosque.
Dijo que el proceso de fijar brackets puede ser bastante sencillo y se puede aprender en poco tiempo, sin embargo, para eso se requiere realizar una serie de estudios y análisis al paciente, pasos que son vitales y que los dentistas generales los pasan por alto.
Las facultades de un dentista general se limitan a lo que se conoce como ortodoncia preventiva, es decir, él puede detectar los problemas que se pueden presentar y detener la aparición.
Sin embargo, con frecuencia el dentista general realiza trabajos de ortodoncia interceptiva o correctiva, es decir, una vez ya presentado el problema, lo detenga o corrija.
Solicitó a las personas no basarse en el precio del tratamiento, sino en la capacitación profesional del médico, por lo cual recomendó a los pacientes pedir a los médicos dentistas una cédula profesional que los acredite para realizar este tipo de procedimientos.