Los pinos de la Sierra Fría no corren peligro por presencia de la Mosca Sierra en arbolado del área natural protegida, cuya detección se dio a finales de 2015, afirmó el delegado federal de la Comisión Nacional Forestal, Vicente Díaz Núñez.
El personal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) dio seguimiento y realizó inspecciones en días pasados, en los que se demostró que el insecto no representa una amenaza para los pinos, al menos durante este año.
Díaz Núñez mencionó que la plaga está controlada, aunque su presencia no se toma a la ligera, por lo que el personal de la Conafor en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente del Estado, se mantienen al pendiente ante cualquier eventualidad.
Derivado de estos trabajos, se estableció que las condiciones climatológicas presentadas a principios del año evitaron la reproducción de esta mosca, ya que la población del insecto no se incrementó.
Se tienen antecedentes de daños ocasionados por este insecto en la región de la Sierra Fría desde el año 2008 cuando personal científico del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) la encontró en poblaciones muy bajas.
Detalló que a finales de 2015 y principios de 2016 hubo preocupación porque personal de Conafor encontró poblaciones de este insecto en diferentes predios, y se proyectaba su incremento por los pronósticos de altas temperaturas.
“Se pronosticaron altas temperaturas para el estado durante el presente año, que podrían incrementar la población del desfoliador y convertirse en un serio riesgo fitosanitario tal como ocurrió en bosques de Chihuahua en 2015”.
El especialista explicó que la población registró un importante crecimiento, con el riesgo tanto para el regenerado natural y probablemente para las reforestaciones con plantas de pino piñonero y michoacano, pero las temperaturas que se presentaron en enero, febrero y sobre todo la nevada de marzo, disminuyeron sensiblemente la emergencia.