Niños sueñan con ser grandes y productivos

Luis Ángel es uno de los 374, 237 niños y niñas que viven en Aguascalientes, según reporta el INEGI; él no siempre celebra el día del niño, pues ocasionalmente sus padres pasan desapercibida la fecha. A sus 9 años sabe que cuando sea grande le gustaría ser veterinario; además, y hablando de política, considera que quienes nos representan, suelen decir mentiras, prometer cosas para conseguir el voto y luego olvidar al pueblo.

“A veces no cumplen lo que deben hacer y sólo prometen para que voten por ellos”, refirió a EL HERALDO; agregó que cuando sea grande, además de llegar a ser un excelente veterinario, le gustaría darles con el ejemplo una buena lección a todos aquellos que lejos de querer el bien para su país, se lo están acabando.

Emiliano sólo tiene 4 años de edad y dice que cuando sea adulto le gustaría ser constructor, como “Bob” su caricatura favorita; no quiere edificar casas, ni puentes, o edificios, sino escaleras, sólo escaleras.

Aunque aún es muy pequeño, asegura que ya está enamorado, es una niña de su kínder la que le roba el aliento. Él esta confundido sobre el país donde vive, pues al cuestionarle sobre el tema, con mucha seguridad proporcionó su dirección; tal vez es muy pequeño, pero no tanto como para desconocer que hoy se conmemora el día del niño, y la mejor forma de celebrar es jugando con sus amigos.

Jennifer ya se ve como una enfermera, profesión que también desempeña su madrina; aunque sabe que algún día se convertirá en una persona mayor, la vida de los adultos la considera aburrida.

Lo que más le gusta de su país es su cultura, su comida y su gente, aunque sabe que poco a poco el ambiente de tranquilidad que se respiraba donde ella vive, se va extinguiendo.

Adrián tiene 10 años. El ser aún un niño no le ha impedido que después de la escuela, vaya a trabajar en el puesto de fruta de su familia; aunque de grande le gustaría cambiar de giro, pues desea convertirse en militar, portar con orgullo el uniforme y usar las armas sólo cuando sea necesario.

Esa será su forma de combatir la violencia que se vive en México, indicó Adrián, que aunque aún es un niño, sabe que las condiciones por las que atraviesa el país no son las que le gustarían para él.

María, avergonzada por ser entrevistada, dijo que de regalo del día del niño espera una muñeca; no está segura de qué le gustaría ser de grande, pero tal vez podría ser una maestra regañona como la que ella tiene en la escuela a la que acude.