Antonio Robledo Sánchez, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), negó que empresas del ramo hayan quebrado a últimas fechas, pues en término generales son solventes financieramente, a pesar de que en varias ocasiones se detienen algunos pagos, esta situación no impide que las constructoras se encuentren sanas en términos económicos.
Subrayó que estas compañías tienen líneas de crédito con los bancos de su preferencia, las cuales son importantes debido a que deben contar con un respaldo financiero cuando ejecutan alguna obra; añadió que los miembros del gremio deben estar preparados por si las condiciones macroeconómicas conllevan a una alza en las tasas de interés, para lo cual deben administrar bien sus empresas y llevar bien sus estados financieros para que no se vean afectados.
Robledo Sánchez reconoció que de manera temporal las constructoras sí llegan a operar en números rojos, ya que de repente dejan de fluir los recursos federales, lo cual provoca que se detengan los pagos a las empresas, pero éstas continúan cobrando, aunque sea un proceso lento; agregó que a la fecha no se ha reportado ningún caso en que el Gobierno Estatal o Municipales hayan quedado a deberle a alguna constructora.
Apuntó que en el caso particular del Ayuntamiento de Aguascalientes ha tenido algunos retrasos, pero no por fallos administrativos, pues tienen su origen en el hecho de que no han llegado los recursos federales; estas dilaciones en los pagos se han ido solventando poco a poco, pues ha existido voluntad de parte de las autoridades municipales para solucionarlo.
Para concluir, el presidente de la CMIC mencionó que las peores temporadas para el sector de la construcción es la época de lluvias y la Feria Nacional de San Marcos, pues se ven obligados a reprogramar las obras, lo cual alarga los periodos de ejecución, trayendo como consecuencia que los pagos se dilaten.