CIUDAD DE MÉXICO.- La última vez que Ricardo La Volpe enfrentó a las Chivas, como técnico del América, el resultado fue catastrófico para el argentino.

Aquel domingo 25 de agosto 1996 marcó su carrera, ya que el Rebaño Sagrado no se tocó el corazón y goleó a las Águilas 5-0, teniendo como escenario el Estadio Jalisco. Los verdugos fueron Ramón Ramírez, Sergio Pacheco, Paulo César “Tilón” Chávez y Gabriel García, quien se destapó con un doblete.

Ese marcador de escándalo le costó la chamba a La Volpe, quien tenía decenas de planes con el América y muchos sueños que no llegaron a cumplirse jamás. Apenas 4 jornadas le duró el gusto de estar en el timón del equipo capitalino.

Para La Volpe, quien regresó al Nido de Coapa 20 años después de aquel tropiezo en su carrera, las circunstancias no se parecen en nada a lo que ahora vivirá midiéndose a las Chivas en la Semifinal de la Copa MX.

“Lo que ocurrió hace 20 años, se quedó atrás, cada partido es diferente, se viven circunstancias diferentes y en aquel entonces las cosas no fueron como las pintan”, comentó.

“Sólo jugué 4 fechas, las circunstancias son otras, no se parece en nada al que me tocó vivir, además, ya tengo más años y experiencia, no fue la única vez que enfrente a las Chivas, también le pasé por arriba con otros equipos”.

“El Bigotón” recordó que apenas tenía 4 partidos dirigiendo al América y el equipo todavía no asimilaba la idea futbolística, porque además fue el primer torneo corto.

“No me gustan los torneos cortos porque tienes que tener una buena base y tiempo de adaptación. Además hay que recordar que a mí me trajeron unos directivos y luego ellos se fueron, eso también cuenta”, confesó.

“Salió (Emilio) Diez Barroso y (Giuseppe) Rubolotta, estando en pretemporada en Miami, regreso y ya no estaban más. Los que te contrataron ya no estaban, para que se diera mi salida también afectó la goleada con Chivas, pero fueron muchos factores”.

La Volpe tampoco guarda un buen recuerdo de su paso por el conjunto Rojiblanco, donde fue separado de su cargo por un escándalo con la podóloga del equipo, situación que lo llevó hasta los tribunales.

Sin embargo, este capítulo le duele al estratega por el daño que le causó a su familia y prefiere dejarlo en el olvido, sin removerlo porque no se trata de un tema que tenga que ver con la cancha, lugar donde El “Bigotón” prefiere dejar todas sus energías. (Alejandra Benítez/Agencia Reforma)