El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Ernesto Romero Frías, informó que derivado de las visitas de verificación realizadas a diversos giros, se detectó un establecimiento dedicado al trasplante de cabello, el cual le negó el acceso al personal.

Explicó que en días pasados se giró una Orden de Verificación a un establecimiento dedicado al implante de cabello, ubicado al norte de la ciudad. Se le impuso una multa equivalente a 500 días de salario mínimo, por no permitir el acceso de los verificadores al establecimiento.

La sanción se fundamenta en el Capítulo II referente a Sanciones Administrativas de la Ley General de Salud, y tal dependencia se encuentra facultada, para hacer cumplir lo establecido en la legislación en Materia de Salud.

El funcionario dijo que es poco frecuente que existan establecimientos cuyos propietarios o encargados prohíben la entrada al personal, sin embargo, están previstas multas considerando las características del infractor, de acuerdo al giro del mismo.

Independientemente de ello, este negocio tendrá que rendir cuentas a la autoridad sanitaria. Todo indica que trabaja sin el protocolo exigible, ya que si funcionara en el marco de la legalidad, no habría razón para que el personal negara la entrada a los verificadores.

Es necesario que los clientes, al acudir a un establecimiento pregunte si cuentan con licencia sanitaria para operar y antes de ponerse en manos del supuesto profesionista, constatar que tenga la especialidad correspondiente, ya que su salud está de por medio.

También es fundamental que los usuarios denuncien los negocios que les den desconfianza y que no cumplan con las expectativas.

El funcionario recomendó a la población no poner en riesgo su salud e integridad física.