Silvia Guerra

Somos seres sociales, por lo que constantemente estamos recibiendo invitaciones de todo tipo. Para ser corteses con las personas que nos invitan, lo correcto es, con tiempo, confirmar nuestra asistencia o declinar la invitación.

Como buenos mexicanos, escuchamos constantemente una gran variedad de pretextos creativos cuando por algún motivo no podemos o queremos asistir; pretextos que en muchas ocasiones, están totalmente alejados de toda realidad y que sí logran verse como tal.

Pongámonos a pensar que si alguien nos corre el honor de una invitación, es porque de alguna manera somos parte importante y nos lo están haciendo saber de esta forma. Hay que tener esto en mente la próxima vez que decidamos declinar.

Algo también importante a tomar en cuenta, es que a veces no deseamos asistir porque consideramos que no es nuestro ambiente, o porque las personas que van no son muy cercanas o simplemente porque nos da flojera asistir ¿no? Hay ocasiones que es mejor estirar un poco y salir de nuestra zona de confort, aceptando asistir a estos eventos, uno nunca sabe a quién conocerá o qué puerta se abrirá además de quedar bien con la persona que nos invitó.

Si definitivamente nos decidimos a decir “NO gracias”, pensemos en lo siguiente:

  • Es importante ser sinceros, aún y cuando la razón sea por sentirse como pez fuera del agua, la otra persona valorará la honestidad. Obviamente habrá que decirlo con todo tacto. Esto evitará estar teniendo que recordar mentirillas blancas inventadas en cada NO. Lo mejor, es lo más directo.
  • Cuando recibimos varias invitaciones para el mismo día, lo correcto es aceptar la primera y a las demás declinarlas haciéndoles saber lo agradecido que se está por haber sido tomado en cuenta, pero que desgraciadamente se tenía un compromiso previo con el cuál se debe cumplir. Valdría hacer notar, que en una próxima ocasión, nos sentiríamos honrados de asistir a un evento con él o ellos.
  • Rechazar repetidamente invitaciones de una misma persona o grupo, puede comunicar la impresión incorrecta. Si no se desea generar un estigma social, habrá que buscar la manera de aceptar al menos una invitación y honestamente expresar el deseo de acudir a las demás antes de comunicar el motivo por el cuál es imposible hacerlo. Recuerde que la honestidad es siempre la mejor tarjeta.

La convivencia entre seres humanos es complicada, ¿pero por qué no hacerla más sencilla siguiendo simples normas de cortesía?

Que tengan una linda semana.

El Poder de tu Imagen.

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