La vacuna contra la influenza no es vitalicia; a fin de evitar el contagio de esta enfermedad que prolifera en esta temporada, es necesario aplicarla por lo menos una vez al año, explicó el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Ismael Landín Miranda; además, enfatizó que a fin de proteger a los menores de 4 años, quienes son vulnerables a este padecimiento, es recomendable abstenerse de llevarlos a fiestas infantiles o espacios donde se registre aglomeración de personas, así mismo con los adultos mayores y embarazadas.

“La vacuna tiene que aplicarse cada año, porque los gérmenes son cambiantes, el virus de la gripa de hoy, es diferente al del año pasado”, informó.

Explicó que la fiebre de 38°C o más, tos y dolor de cabeza, acompañados de escurrimiento nasal, dolor de articulaciones, dolores musculares, decaimiento, molestias en el pecho o diarrea, pueden ser síntomas de esta enfermedad, lo recomendable es evitar los tés y remedios caseros y acudir directamente a un hospital, pues no es en un consultorio médico donde se pueda tratar este padecimiento.

Al ser un padecimiento viral, no se cura con medicamentos, sin embargo, señaló que para ello existe la vacuna, que debe ser aplicada sobre todo en la población de riesgo en la que se ubican adultos mayores de 60 años, niños menores de 4 años, diabéticos, embarazadas y personal de salud.

“Tengo que ser insistente, las fiestas infantiles, los lugares de aglomeración, guarderías, iglesias y transportes colectivos, no son lugares propicios para la población en riesgo”, refirió.

Sostuvo que no hay pretexto para no acudir a vacunarse, pues la entidad cuenta con un sistema de salud fuerte y con suficiencia en dosis, donde cualquier persona puede solicitarla.

Dijo que pese a que aún existen falsas creencias en torno a la vacuna, es importante resaltar que ésta no perjudica a nadie, los efectos secundarios pueden ser fiebre, decaimiento, dolores articulares y de cabeza, que siempre serán menores sobre todo en riesgo de padecimiento.

“Contra la vacuna nunca tendremos razón, las reacciones secundarias son medidas esperadas y controlables”, concluyó.