QUERÉTARO, Qro.- Necaxa y su afición supieron cinco años y seis meses después lo que es ganar en la Primera División mexicana.
Los Rayos se impusieron ayer 2-1 al Querétaro, con lo que se agenciaron el primer triunfo en el Apertura 2016, oro puro para el tema del descenso, donde todavía es último pero ya no tan alejado.
La última vez que el cuadro rojiblanco ganó en el Máximo Circuito fue el 25 de febrero de 2011, al doblegar 1-0 a Santos, ese semestre perdieron la categoría, a la cual no regresaron hasta este 2016.
El resultado tuvo su grado de nerviosismo, dado que el tanto de la victoria llegó hasta el 86′, momento en el que Luis Gallegos se lució con una jugada personal para evitar el que parecía el quinto empate de su equipo.
Esa genialidad fue la diferencia en la cancha del Estadio Corregidora, la cual tuvo a un equipo que tras irse al frente se dedicó a defender y otro sin los argumentos para romper el cerco rival.
Entre los momentos atractivos para el espectador estuvo el primer gol obra de Edson Puch, chileno que aprovechó un pase al espacio de Jesús Isijara para quedar de frente a Tiago Volpi y picarle el balón a su salida.
La anotación se dio al 35′, de ahí en adelante los Rayos se quedaron en espera del rival, ahora obligado al estar abajo en el marcador.
Los Gallos Blancos generaron poco para empatar, la más clara de Neri Cardozo que desperdició luego de que mandara por fuera un tiro frente a la portería de Marcelo Barovero.
Ya en el complemento, Armando Zamorano logró el 1-1 al 76′ con un disparo de larga distancia, entonces Necaxa tuvo que poner más voluntad al ataque, lo que para su fortuna funcionó.
Al visitante le bastó una incursión al área de Gallegos, un buen control de éste y subsecuente remate entre dos defensa y el arquero Tiago Volpi para darle la felicidad a su equipo en el torneo.