Lo que parecía juego de liguilla entre Leones Negros de la Universidad de Guadalajara y Rayos del Necaxa, al final no fue así y el cotejo culminó con empate a cero goles, juego que a muchos gustó, pero a otros no.

El duelo fue dominado ampliamente por el cuadro de Aguascalientes, a la defensiva, media y delantera fue superior a los anfitriones, pero como el partido se gana con goles y no hubo se repartieron los puntos.

Al término de los 90 minutos de acción, ambos equipos fueron despedidos con música de viento, de manera especial a los suyos a quienes desconocieron por la forma en cómo su equipo se desempeñó.

Luis Felipe Gallegos y Yahír Barraza tuvieron oportunidad de darle el triunfo a su equipo, fallaron y ahí estuvo la situación, fallaron y se perdió la oportunidad de ponerse a un punto de los “melenudos”.

Ayer mismo, al culminar el partido ante Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, el equipo estuvo de regreso a esta ciudad, para iniciar el trabajo con miras a su siguiente partido ante Lobos BUAP.

Al Estadio Jalisco se dieron cita 26,900 aficionados, público que al final no contento por la forma en cómo jugó su equipo, ellos esperaban que ganaran a Rayos del Necaxa con quienes han tenido importantes cotejos de semifinales y finales.

Para este día, se informa que habrá descanso y estarán en el campo de entrenamiento hasta el martes por la mañana en las canchas de la Casa Club donde se espera trabajo regenerativo por parte de los jugadores que tomaron parte en el partido ante la U. de G., bajo la mirada del profesor Alfonso Sosa.

Punto importante de comentar, es que al partido asistieron numerosos seguidores del equipo de Necaxa, ellos sí se mostraron contentos por la unidad que consiguieron por ser de visita y porque siguen en la pelea.