RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El pasado jueves 12 falleció el estimado ex gobernador J. Refugio Esparza Reyes. Hombre íntegro y cabal. Decente y con una honradez a toda prueba. De origen orgullosamente campesino. Que vivió mucha pobreza y logró superarse de manera total. Amigo muy estimado. Fue un gobernador fuera de serie. Gobernó de una manera totalmente distinta a todos los gobernadores. Su gobierno fue de puertas abiertas. Pero de puertas abiertas realmente, no solo como slogan. Atendía a todo el pueblo que acudía a buscarlo a su despacho y los escuchaba con atención; además estaba pendiente de que sus órdenes, para atender las peticiones ciudadanas, fueran cumplidas al pie de la letra. El maestro Esparza Reyes dejó muchas enseñanzas a quienes fueron sus amigos y a quienes colaboraron con él en alguna parte de su vida en el servicio público, ya sea en el gobierno estatal o en cualquiera de las dependencias gubernamentales en que prestó sus servicios. El profesor Esparza decía que cuando se pretende hacer política pero se utiliza el hígado y la vesícula, nos empequeñecemos y desvaloramos la acción; porque estamos remando contra corriente. La confundimos lamentablemente con la politiquería.

Al margen de doctas definiciones de diccionario pensaba que la política es el vehículo y puente que le permitía entregar al pueblo, con humildad intelectual, cuanto había podido acumular de experiencia, cultura y preparación, para acelerar su desarrollo.

El maestro Esparza decía con modestia que nada había hecho, específicamente, para llegar a un puesto. Pero que cuando lo tuvo se arraigó en la convicción de que no lo merecía y trataba de ganárselo cotidianamente. Ya estaba ahí y había que justificarse con trabajo congruente, que resumiera un pensamiento con brújula, actitudes conscientes y acciones encaminadas a resolver problemas. Exigía a quienes colaboraron con él ejemplar honestidad, eficacia, eficiencia, mística revolucionaria y lealtad institucional. Servir cada día, con tal entrega de capacidad, experiencia, emoción, tiempo y esfuerzo, como si fuera la última oportunidad de la vida, sin descartar que podía ser la final.

Tratándose de servir al pueblo les dijo que cuanto hicieran debería tener connotación política, no electoral. Con franqueza razonada e íntimo dolor, supo decir no a cuanto estaba fuera de las posibilidades. No subestimó a nadie. Reconoció siempre que había muchos más capaces y con merecimientos superiores. De igual manera marginó a quienes, ante la oportunidad, no demostraron tener los atributos suficientes para justificar el privilegio que tuvieron de servir al pueblo. Sabía que después les iban a revertir la causa y se esforzó por dejar la marca más alta, amplia y profunda, dondequiera que estuvo. En ningún caso le interesó lo personal, nombre o prestigio; sino el momento, la gente; su problemática.

Esparza Reyes estaba orgulloso de su profesión. Él decía: “Soy maestro y he actuado en todo, con mentalidad de maestro. Me he movido en un marco de intereses, sujeto a una escala de valores”. Por razones atávicas, familiares y de convicción personal, quiso regirse por éstos, los valores. Su padre, campesino, le heredó tres sentencias, que a su vez le fueron heredadas. Siempre las hizo suyas y trató de imbuírselas a cuantos lo rodearon. 1. Nunca te pases de listo y menos para engañar a quienes confían en ti. 2. No lleves a tu casa un peso más de lo que hayas ganado con tu trabajo. 3. Trata de hacer las cosas tan bien o mejor que como las hacen los mejores. Todo lo anterior explica el por qué de su pensamiento, expresiones, actitudes y conducta, que nunca quiso torcer.

El Maestro Esparza fue alumno de mi abuelo, Rodrigo Ávalos Martínez, en la Normal de San Marcos; y cuando platicaba con él y se acordaba de esa etapa de su vida se le alegraba el rostro y las anécdotas venían en cascada. Me encantaba escucharlo, pues era muy acucioso y divertido. Aparte de que me sentía orgulloso, pues siempre me hablaba bien de mi abuelo. La última vez que vi al ex gobernador fue hace menos de un año en el área de comida rápida del centro comercial San Marcos, frente a la SAGARPA. Estaba en compañía de su señora Jesusita y de dos de sus hijos. Me acerqué a saludarlos y con voz firme me dijo: “Rodriguito, ¡Siéntate y cómete un pay de fresa con queso!, que es lo que él estaba comiendo. El maestro se veía tranquilo, despreocupado, disfrutando el momento –y el pay- con su familia. Platicamos un rato, lo cual yo disfruté mucho pues era muy ameno el maestro, a su mente acudían una y mil anécdotas, las cuales platicaba muy sabroso; el tiempo parecía no pasar cuando se le escuchaba. Días después de esa plática me envió de regalo, hasta la puerta de mi casa, unos libros excepcionales: dos tomos sobre su obra de gobierno y otro titulado “Charlas Informales”, ¡exquisito! , el cual me dedicó muy afectuosamente.

Hoy comienza la leyenda Esparza Reyes. Hoy se agiganta la figura de este hombre que se distinguió por su honestidad y entrega. Por su actuar sin límites a favor de las clases sociales más necesitadas, pues él venía de esa clase. Por ser un político que nunca tomó un peso mal habido. Que actuó con congruencia entre el decir y el hacer.

Para muchos, decía Don Cuco, “El currículum vitae no dice nada. Lo importante es qué se hizo; en qué consisten los aportes y cuál es el ejemplo que se deja. Ser por ser o haber sido mucho no tiene mérito. Lo importante, lo relevante es la senda que se deja para que las nuevas generaciones de gobernantes continúen por ella en beneficio de nuestro pueblo. Es el ejemplo y la memoria imborrable del paso por la vida pública y personal, lo que trasciende”.

Aguascalientes ha perdido a uno de sus mejores hijos. Descanse en paz, querido Maestro Don Refugio Esparza Reyes.

 

COSA JUZAGADA

El presidente Enrique Peña opinó sobre su postura personal, respecto a una eventual legalización de la mariguana, a la cual él se opone, pero dice que institucionalmente convoca a un debate nacional encabezado por la Secretaría de Gobernación sobre este tema que, la verdad, ya no tiene vuelta atrás.

Y quiero inscribir toda esta discusión sobre la legalización de la mariguana, a la cual el presidente ha convocado como coordinador al sub secretario de Derechos Humanos, que es el Lic. Campa. Y la quiero inscribir en algo más amplio y que es la modernidad. Y aunque parezca absurdo quiero hablar de la modernidad contemporánea. Porque hay otras modernidades: la modernidad como aspiración o la modernidad definición, porque no es lo mismo la modernidad que el modernismo. Al menos no lo fue en los movimientos de la literatura del siglo XX. Creo que lo que está pasando en México, es que en muchos aspectos estamos viviendo los trastabilleos de la nueva democracia a la que aspiramos, o sea a la democracia de una modernidad globalizada, cuando no hemos terminado de consolidar ni siquiera la modernidad a la que arribamos a fines del siglo pasado. Quiero decir con esto que las sociedades urbanas contemporáneas en el mundo globalizado occidental, tienen un elemento que nosotros todavía no hemos logrado incorporar a nuestra vida, y que es el paso de la democracia representativa que se expresa en la composición de los órganos electorales el arribo al poder de personas designadas; de diputados. De personas que representan a otros. Y no hemos podido crear lo que se aspira, como gran meta de la modernidad no lograda, a la democracia participativa. O sea que las decisiones públicas y la creación de políticas públicas no sean monopolio de las autoridades por muy genuinas, legítimas y legales que sean. Sino que sean parte de un consenso frecuente que se exprese en un mundo plebiscitario. Plebiscito, referéndum, consulta pública, etc. que son las diversas formas que se tienen de participación. Todo este anhelo de participación nos convierte a todos en actores o frenos, o contrapesos y vigilantes, sensores, etc. Un diputado podrá decir que a él ya lo eligieron como representante popular, y entonces para qué queremos la participación si ya la tienen en su representatividad. La realidad es que esto es consecuencia de un deterioro que tienen los legisladores en su imagen, presuntos representantes. Pero no solo eso limita la acción de la autoridad en tanto los procesos legislativos. El hecho mismo, de que la legalización de la mariguana, que eso fue lo que hicieron en la Corte y que no le den tantas vueltas, provenga del Poder Judicial y no del Poder Legislativo, con la obligatoriedad a que empujan al Poder Ejecutivo, demuestra que no es un asunto únicamente de representatividad electoral derivada a los órganos legislativos. Entonces caemos en intentos de participación que únicamente se convierten en barreras o en frenos.