Una horrible muerte encontró joven jornalero, al intoxicarse con monóxido de carbono cuando pretendía sofocar un incendio forestal que se había salido de control, en un predio rústico ubicado en el municipio de Calvillo.
La víctima fue Miguel Ángel Martínez Martínez, de 20 años, con domicilio en la colonia López Mateos del municipio de Calvillo.
Los trágicos hechos se registraron el lunes en un predio conocido como “El Pértigo”, ubicado por el rumbo de El Tepozán, en la Sierra Fría.
Debido al difícil acceso a la zona, Bomberos Estatales y Bomberos Municipales de Calvillo, así como paramédicos y rescatistas, tardaron más de tres horas en llegar al lugar de los hechos.
Incluso, se solicitó apoyo del helicóptero “Águila Uno” de la Policía Estatal para hacer el traslado del paciente a un hospital de Aguascalientes.
Sin embargo, cuando paramédicos trataban de estabilizarlo, el joven murió por la fuerte intoxicación que había sufrido.
Se solicitó la presencia de personal de la Fiscalía General del Estado, trasladándose hasta el municipio de Calvillo el agente del Ministerio Público de Hospitales, personal de la Dirección de Investigación Pericial y agentes del Grupo Homicidios de la PME.
De acuerdo con las investigaciones realizadas, se estableció que Miguel Ángel Martínez Martínez trabajaba en el rancho “Del Pértigo”.
El lunes a las 15:30 horas inició la quema de una nopalera, pero el fuego se salió de control y comenzó a extenderse.
Aproximadamente a las 16:00 horas, personal de la CONAFOR reportó un incendio forestal en el Tepozán, hasta donde se dirigieron Bomberos Municipales de Calvillo y de la Brigada Rural.
Sin embargo, debido a que el predio donde ocurrió el incendio se localiza en una zona bastante alejada y de difícil de acceso, llegaron hasta las 19:15 horas.
De inmediato se procedió a sofocar y controlar el siniestro, que provocó daños en una extensión forestal de aproximadamente dos hectáreas.
A bordo de una camioneta encontraron a Miguel Martínez Martínez, quien estaba convulsionándose y tenía problemas para respirar.
La Brigada Rural contra Incendios proporcionó los primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar, pero ante la gravedad de la situación, se solicitó el apoyo aéreo del helicóptero “Águila Uno” de la Policía Estatal.
Lamentablemente, los paramédicos no lograron estabilizar al jornalero y tras caer en paro cardiorrespiratorio, minutos después fue declarado clínicamente muerto.