José de Jesús López de Lara

Una humilde familia del poblado de La Punta, en el municipio de Cosío, vive un drama.
Durante la mañana del miércoles, tres pequeñitos murieron durante un incendio que fue provocado por una veladora.
El siniestro se registró aproximadamente a las 07:20 de la mañana, en una casa ubicada en la calle Rafael Arellano Valle, en un predio irregular conocido como “La Quinta”, en el poblado de La Punta, Cosío.
Los pequeñitos que murieron calcinados mientras dormían en dos camas, fueron César Ricardo “N” “N” y Ricardo Daniel “N” “N”, gemelitos de apenas 10 meses; así como la niña Amairani “N” “N”, de 3 años.
Asimismo, sobrevivió otra pequeñita identificada como Ximena Citlali “N” “N”, de 5 años, quien sufrió quemaduras en rostro, manos y pies, por lo que a bordo de una ambulancia del ISSEA fue trasladada a recibir atención médica al Hospital General de Rincón de Romos, donde se encuentra fuera de peligro.
Al lugar del siniestro acudieron Bomberos Estatales, Protección Civil del Estado, policías estatales y policías preventivos de San José de Gracia, así como una ambulancia del ISSEA.
De igual forma, se presentaron para realizar las diligencias correspondientes el agente del MP de Hospitales, agentes del Grupo Homicidios y Grupo Exterior “Rincón de Romos” de la PME, así como personal de la Dirección de Investigación Pericial, quien se encargó del levantamiento de los cadáveres calcinados de los tres niños para trasladarlos al SEMEFO.
De acuerdo con las investigaciones llevadas a cabo, se estableció que poco antes de las 06:00 de la mañana, los papás de los cuatro niños, identificados como Javier “N” “N”, de 23 años y Elena “N” “N”, de 21 años, salieron de su domicilio para ir a trabajar como jornaleros al municipio de San Francisco de los Romo.
Al cuidado de los niños se quedaron los abuelitos maternos, quienes tienen otra finca ubicada frente al lugar donde vivían las víctimas.
Alrededor de las 07:00 horas, la abuelita materna de nombre Agapita “N” “N”, de 54 años, vio que todavía dormían sus nietos, por lo que se dirigió a un molino para hacer la masa con la que iba a preparar las tortillas para el desayuno.
Debido a que la vivienda no cuenta con energía eléctrica, el cuarto donde dormían los niños lo iluminaban con una veladora. La señora Elena “N” “N” la puso en el piso, en el centro del cuarto.
Aparentemente, la flama de la veladora alcanzó una caja de zapatos y ropa, lo que a la postre inició el incendio.
En una cama estaban dormidos los dos gemelitos de 10 meses, mientras que en otra cama dormían Ximena Citlali “N” “N” y su hermana Amairani “N” “N”.
La pequeñita de 5 años comenzó a sentir que se quemaba de las manos y la cara, por lo que despertó y se dio cuenta de que el humilde cuarto estaba quemándose.
Según declaró la pequeñita, trató de despertar a su hermana diciéndole que se estaban quemando. Pero aparentemente, la niña estaba profundamente dormida y no la escuchó.
Al sentir Ximena Citlali “N” “N” que se quemaba de la espalda y ya había bastante humo dentro del cuarto, optó por dirigirse a la salida y luego acudió a la casa de su abuelito Julio “N” “N”, a quien le informó lo sucedido y le pidió ayuda.
Lamentablemente, cuando este hombre se dirigió al cuarto donde estaban atrapados sus tres nietos, ya no pudo ingresar debido a que el fuego se había extendido por todo el lugar.
Aunque los vecinos trataron de sofocar el incendio con agua no pudieron hacerlo, por lo que llamaron a los servicios de emergencia.
Fue hasta 30 minutos más tarde cuando finalmente Bomberos Estatales lograron sofocar completamente el incendio.
Sin embargo, la pequeñita de tres años y sus hermanitos de 10 meses que dormían profundamente, murieron quemados al caerles encima el techo que estaba construido de láminas de cartón y madera.
Los papás de los niños fallecidos señalaron que tras el nacimiento de los gemelitos, se vieron en problemas económicos por lo que ambos decidieron trabajar en una deshidratadora de chile ubicada en el municipio de San Francisco de los Romo y que por tal motivo, dejaban a sus hijos al cuidado de los abuelitos paternos.