Ecocidio en la Sierra del Laurel podría generar multa de hasta cinco mil salarios mínimos por derribo de especies en 2.2 hectáreas del área natural protegida.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró los trabajos de desmonte en más de dos hectáreas en la zona próxima a la Sierra del Laurel que fueron deforestadas para actividades agrícolas, sin contar con los permisos necesarios, cuya falta es grave, informó el delegado federal, Adrián Jiménez.
Advirtió que los daños causados por los cambios de uso de suelo en terrenos forestales, se consideran como graves, por la consecuencia en la pérdida de suelo por la erosión hídrica y eólica, reduciendo la infiltración del agua de lluvia a los mantos acuíferos, la pérdida del hábitat de fauna silvestre y la disminución de la biodiversidad.
Refirió que se recibió una denuncia ciudadana que reportaba el desmonte de un área forestal, por lo cual el personal de la Profepa realizó visita de inspección al predio ubicado en el camino de terracería.
En el sitio, se constató la afectación de 2.2 hectáreas de vegetación forestal correspondiente a matorral subtropical, que fue removida con la intención de establecer una huerta de nopal forrajero, detalló.
Se procedió a la clausura de manera total temporal de las obras y actividades de cambio de uso de suelo, que se efectuaban en un predio forestal cercano a la comunidad Jáltiche de Arriba, en el municipio de Calvillo.
Durante la inspección se detectó la instalación de tuberías y válvulas para el sistema de riego, ni el inspeccionado exhibió la autorización que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente levantaron el acta correspondiente y se determinó la Clausura Total Temporal del predio como medida de seguridad de urgente aplicación, con fundamento en los artículos 161, fracción II, y 163, fracción VII de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.