Los hombres no deben ver a las mujeres en el campo laboral como una competencia; el hecho de que ellas se preparen implica el querer ocupar un lugar en la sociedad, en las empresas, volverse mujeres exitosas, triunfo que debería ser compartido por sus parejas y no ser los primeros en bloquearlas, señaló la integrante de Mujeres Empresarias, Angélica Ortega Treviño.

“Es necesario cambiar ese chip cultural en los hombres para que realmente podamos tener ese apoyo de nuestras parejas; es meramente un problema cultural y luchar contra estas cuestiones es lo que más trabajo cuesta. La intención es crear conciencia en las mujeres, que se valoren, que se den cuenta de que sí se puede, sí podemos crecer y desarrollarnos”, recalcó.

La empresaria destacó que hay muchos ejemplos de mujeres que no se dan por vencidas pese a las adversidades, ya que hay quienes no tienen pareja y deben sacar solas adelante un hogar, o quienes se ven intimidadas por sus esposos, y aun así continúan desarrollándose en el ámbito profesional.

“Habemos mujeres que somos el ejemplo de que aun con esposo, con hijos, con labores de casa, podemos desarrollar exitosamente una empresa. Por fortuna, nosotras, al menos en la asociación en la que tengo la dicha de formar parte del consejo, no pugnamos por una situación de competencia con los hombres, sino de colaborar, como una sana competencia”, indicó.

En este sentido, subrayó que el hecho de que sea un hombre quien lidere una empresa de un giro similar al que emprende una mujer, debe ser un reto para ser más competitivas, y aprovechar las experiencias que esa sana competencia pueda dejar.

“De repente llega la empresaria o la emprendedora, desilusionada porque no logra avanzar; ahí es donde entra nuestra labor de psicología y experiencia, de decirles que ‘sí se puede’, porque todas hemos pasado por malas rachas de bajas en ventas, una competencia desleal, una desmotivación o simplemente una cuestión familiar que nos lleva a decir ‘ya no quiero seguir adelante’; ahí es donde entra nuestro papel de acompañarlas y empujarlas a que sigan para adelante; hacerles ver que ningún negocio es exitoso al principio, todas debemos tocar piso para seguir adelante con el negocio”, señaló.

Finalmente, dijo que son las mujeres que se atreven a emprender y que superan los obstáculos las que se vuelven las empresarias más exitosas, y sus empresas las mejor posicionadas.